Desde la vigencia de la normativa que limita el ingreso de celulares al país (el viajero solo puede entrar uno nuevo y uno usado y se prohibe la importación por courier), el Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) ha reportado varios intentos de importar estos artículos.
 
Según un boletín emitido por la Senae, uno de los casos fue el de un paquete postal que llegó a Quito desde Italia y cuyo valor declarado fue 50 euros. A través de los rayos x se identificó que en el paquete había tres teléfonos que se encontraban escondidos en dos camiones de juguetes y sus cargadores en el interior de un oso de peluche. Las marcas de los artículos eran Sony Ericsson y Samsung.
 
En el aeropuerto de Guayaquil, en cambio, se encontró que un pasajero procedente de Panamá había ocultado dentro de un equipo de sonido: 151 esqueletos de celulares Blackberry, chasis de teléfonos, protectores de pantalla y memorias digitales.
 
En estos casos, si el valor de la mercancía es menor a los diez salarios básicos unificados, los dueños deben pagar una multa de tres veces el valor de los productos. Si es mayor, el SENAE procede a realizar una denuncia por delito aduanero y el juez penal  sanciona con prisión de dos a cinco años, multa de hasta tres veces el valor de las mercancías y la incautación definitiva de las mismas.