AFP
BUENOS AIRES.- El delantero franco-argentino David Trezeguet, campeón del mundo con Francia en 1998, resurgió al borde de los 35 años para cumplir un nuevo desafío y devolver a River Plate, el club de sus afectos, a la primera división del fútbol argentino.
Con los dos tantos que anotó en la última fecha para el triunfo sobre Almirante Brown (2-0), y a despecho de un penalti que le atajaron, Trezeguet terminó por consolidar el romance con los hinchas de River, club en el que aportó trece goles en seis meses, la mayoría de ellos decisivos para la aventura del club de la banda roja en su paso por la Primera B Nacional.
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A tanto llegó su amor por River, que no dudó en catalogar el primer gol anotado ante Almirante Brown como uno de los más trascendentes de su carrera, incluso sobre el que le dio el título a Francia en la Eurocopa 2000. "Fueron dos momentos muy importantes. En lo sentimental, en ese periodo en la selección venía jugando poco y fue un desahogo. Pero este fue más importante. No solo fue el gol del ascenso, sino que soy hincha. Este gol supera al de la Euro", dijo.
"Para mí, era un objetivo importante demostrar a todos que yo estaba en buenas condiciones, aunque la meta principal era ascender y lo viví como un hincha más", contó con la emotividad del festejo por el ascenso.