Secretario Ejecutivo del Consejo de Desarrollo de Nacionalidades y Pueblos del Ecuador (Codenpe)

El representante del ente estatal en transición (aún no se conforma el Consejo de Igualdad, pendiente desde el 2008) dice que lo que falta en realidad en las comunidades son los recursos económicos, más allá de la presencia de indígenas en espacios públicos.

¿Se han garantizado en la práctica los derechos de los pueblos y nacionalidades?
Ha habido ciertos indicios del Gobierno a dar aperturas a accesos. Han hecho campañas y esfuerzos por el tema contra el racismo y la discriminación. Se ha visibilizado más la diversidad cultural y el idioma. Las propuestas de los pueblos indígenas están en el discurso, quizás como opción política. Sin embargo, hay temas por hacer.

¿Como cuáles?
Por ejemplo, el Gobierno dice que ha habido una reducción del 9% de la pobreza en diez años, pero la pobreza está latente. La población indígena aún no tienen acceso a sistema de agua, por lo menos entubada. No tienen luz eléctrica y las condiciones básicas siguen insatisfechas.

¿Por qué no hay más avance?
Porque las políticas públicas no están presentes en las agendas y en las políticas de los ministerios ejecutores. Se sigue pensando, quizás desde escritorio, y no desde la realidad plurinacional.

¿Se han reunido con los ministerios y dependencias del Gobierno para hablar de las políticas públicas?
Hace dos años invitamos a los planificadores de los ministerios para que nos digan las políticas públicas que implementan como Gobierno, con visión de diversidad. Los poquísimos que habían tenían vagamente la visión de diversidad. Inclusive, uno de vivienda decía que el Gobierno daba viviendas dignas (de cemento), pero que ellos (los pueblos) querían vivir como primitivos.

¿Sus propuestas planteadas han tenido acogida?
Lamentablemente no, porque con estas políticas públicas seguimos desde el 2010 diciendo: ‘¡miren, aquí están!’. Esto queremos que lo acojan. No ha existido esa apertura.

¿Alcanzan los presupuestos destinados para el área rural?
Tenemos derecho a un presupuesto digno y que debe duplicarse para igualarnos con el sector urbano. Pero eso no se da. Y luego se exige calidad de educación, cuando los niños indígenas tienen unas diferencias didácticas porque no hay materiales adecuados para el estudio. Allá quieren evaluar las escuelas bilingües con estándares internacionales.