Antonio Medrano
JUJAN, Guayas.- La prueba de alcoholemia realizada a Eloy Enrique Parra Garzón, conductor acusado de atropellar al vigilante de tránsito Mario Nilo Villalva Huacón, el martes en la avenida principal de este cantón, dio como resultado que tenía 1.12 grados de alcohol, lo cual supera la cantidad de alcohol en la sangre que permite la Ley de Tránsito y Reglamento (0.3 grados).

La prueba fue realizada en la prevención de la Comisión de Tránsito del cantón Durán (Guayas) por el doctor José Giler Muñoz, a las 08:58 del martes, luego de que Parra fuera detenido por la policía en la vía a Babahoyo cuando conducía un jeep de placa GCB-0012.

Según el parte de la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE), Parra, que tiene licencia tipo B, circulaba con dirección a Babahoyo y al pasar por la calle Apolo impactó con la parte frontal derecha contra la humanidad de Nilo Villalva, quien caminaba junto a la acera y lo lanzó contra un poste, lo que le causó la muerte al instante.

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Villalva, quien tenía un año y ocho meses en la CTE, al momento del accidente llevaba puesto su uniforme y se disponía a viajar a Guayaquil donde debía presentarse y cumplir una jornada de labores.

Nilo Villalva, padre del uniformado, dijo que su hijo era una persona tranquila y responsable. Recordó que el martes tenía que viajar hasta el cantón Vinces, de la provincia de Los Ríos, donde fue asignado a laborar.

"Lo único que hicimos fue aconsejarlo que se porte bien y se cuide pero jamás imaginamos esta tragedia causada por una persona etílica. Pedimos una justa sanción a quien trunco los sueños de un joven que recién iniciaba su vida", lamentó el padre del vigilante.

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El sepelio se realizó ayer en su natal Jujan donde asistieron familiares, amigos y compañeros de la CTE.