Desde las 15:00 de ayer, en Cuenca y sus parroquias rige el estado de excepción, luego de una histórica inundación que sufriera la tarde y noche del martes pasado y que dejó cuantiosos daños materiales y dos fallecidos. El gobernador del Azuay, Humberto Cordero, informó que el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) decidió esta medida, la que tuvo el visto bueno del presidente Rafael Correa.














