La exjueza Mónica Encalada que conoció la demanda penal del presidente Rafael Correa, contra EL UNIVERSO, en la primera instancia, hizo varias revelaciones desde Bogotá, donde está autoexiliada tras denunciar presiones y oferta de coimas. Aquí parte de la entrevista difundida ayer por Teleamazonas, editada por motivos de espacio.

¿Por qué pidió medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)? Por cuanto no encuentro garantías en mi país toda vez que el fiscal (del Guayas) Antonio Gagliardo es partidario del Gobierno.

¿Qué tipo de temores tiene?

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Muchos; (por ejemplo) que se lleguen a meter con mi familia. Estos temores se deben a amenazas que he recibido en la Corte (o porque me han dicho) que tengo que ratificar exactamente todo lo que dijo el juez Juan Paredes.

El fiscal le ofreció garantías para que usted vuelva al país y denuncie lo que sabe. ¿Por qué no creerle?

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Si esas garantías vienen personalmente del presidente estoy dispuesta a aceptarlas, pero no de un funcionario que recibe emisarios para que despachen de tal o cual forma.

Todo este huracán en el que está inmiscuida empieza el 18 de julio del 2011. ¿Qué pasó?

Ese 18 de julio no había sido notificada para entregar la causa al juez encargado del despacho, Juan Paredes. El juez que tramitó la recusación a favor de él nunca apareció; por ende, la secretaria me dijo que no me podía notificar.

Ese día usted tuvo una conversación con Paredes. ¿Usted se acercó o fue él?

No me he acercado; él se acercó a mí porque yo estaba despachando. El juez Paredes me indicó que no se encontraba preparado para hacer la audiencia y que por favor sea yo quien la realice, como yo estaba en conocimiento de la causa.

¿Se ratifica en lo dicho en la carta entregada al fiscal, de que Paredes dice que se estaría ofreciendo dinero, alguna participación de lo que se reciba si se ganaba el juicio contra EL UNIVERSO?

Me ratifico íntegramente en todo el contenido.

Usted recibió una llamada telefónica de uno de los abogados del presidente. ¿De quién y qué le dijo?

El abogado era el doctor Gutemberg Vera y me indicó que me mandaba saludos el número uno, refiriéndose al presidente de la República, y que como no había sido notificada me tocaba hacer la audiencia, y que tendría que hacer la sentencia rápido. Le dije que no por cuanto se violaba el principio de inmediación, pero que si (debía) hacer la audiencia, (que) seguramente me iba a pronunciar con la nulidad del caso por cuanto no se había notificado, no se había citado nunca al representante legal de la C.A. EL UNIVERSO. Y además (porque) en nuestra jurisprudencia no se conoce que haya un fallo emitido en contra de una persona jurídica.

¿Vera le insinuó que le entregaría el fallo escrito para que usted solo lo presente?

No. Él me dijo del apoyo del presidente por cuanto de alguna manera ellos sintieron que yo les favorecía; y (me dijo) que realice con toda confianza la audiencia, que luego me conversaba de los pormenores de la sentencia.

Usted denuncia que uno de los abogados del presidente le ofreció $ 3.000 mensuales. ¿Para qué era ese dinero?

Eso no hubiese querido decir pero me obligaron ellos a hacerlo... No tengo miedo de decir estas cosas, se lo estoy diciendo al Dr. Gutemberg Vera, y le recordé que él mejor que nadie puede dar fe que yo no soy una persona corrupta... No recuerdo el día exacto, creo a fines de noviembre, a mediados de diciembre (el 15 de diciembre Paredes declaró en la Fiscalía que Encalada le dio el pen drive que tenía información del proceso) me llamó a mi domicilio y me dijo: -‘Mi reina como las cosas no han salido como se esperaban...’; porque ese 18 él me dijo que contaba con el apoyo de él, del número uno y (...) me garantizaba estabilidad laboral como jueza titular, sin yo habérselo pedido. Esa llamada fue a mi domicilio; si gusta el fiscal, el presidente, que hagan una investigación de mi línea, un peritaje. El doctor Gutemberg Vera me dijo: -‘Mi reina como aún no se han dado las cosas con esto de la reestructuración judicial aún no te he podido colocar, entonces, por favor, yo te voy a dar $ 3.000 mensuales’.

A lo que le respondí: ‘Voy a hacer de cuenta que no le he escuchado porque realmente me ofende’.

¿Cómo se iba a concretar ese ofrecimiento del cargo fijo?

Él dijo que todo estaba arreglado, no sé de qué forma, nunca le pregunté. No porque yo le había pedido algo, nació de él, seguramente con el ánimo de lavarme (...) No me interesó porque como jueza temporal jamás estuve encargada perennemente de un despacho, siempre he ejercido mi profesión y de eso he vivido.

Volvamos a la investigación (en la Fiscalía) sobre Chucky Seven. Paredes fue llamado a declarar e informa que el pen drive que se detecta ingresó a su computador no es de quien redactó la sentencia sino suyo, y que allí usted le habría entregado unos documentos sobre el proceso que a él le servirían para redactar más rápido la sentencia.

Sí le entregué un dispositivo, fue el 18 de julio, el día de mi última actuación; pero ese pen drive contenía imágenes en PDF. Definitivamente, mi pen drive no fue utilizado para la elaboración de la sentencia.

Paredes ha manifestado que nunca se reunió con usted.

He leído que él ha jurado que no se ha reunido conmigo (...) Pues yo tengo pruebas contundentes. A él no le conviene decir que no se ha reunido conmigo porque él sabe que está mintiendo y todos en el Palacio de Justicia pueden dar fe de ello (...) Lo invito al juez Juan Paredes a que se sincerice y se evite quizás otro bochorno más.

¿Por qué decidió hacer pública la denuncia un día antes de que se dicte la sentencia en torno al caso EL UNIVERSO?

No estuve analizando si iba a darse o no la audiencia (de casación); ese no es problema mío (...) Lo hice porque lo creí el momento oportuno.

Pero quien da a conocer la denuncia es uno de los abogados del Diario, Joffre Campaña. Eso da pie para que se piense que usted fue sobornada por el periódico y que además la ayudó a salir del país hacia Colombia.

No he estado al tanto de si fue él quien entregó mi versión, mi grabación. Yo se la dejé a un familiar mío en Guayaquil (...) Me extraña que se diga que ellos me hayan ayudado. Tengo 13 años de abogada; vivo de mi profesión.

¿Pedirá asilo político en Colombia?

No lo he analizado, debo analizarlo con mi familia.

¿Cree que la CIDH le dará medidas cautelares?

Espero que así sea.