Hace quince años el Congreso Nacional destituyó al entonces presidente del Ecuador, Abdalá Bucaram Ortiz, culminando una crisis política que dio paso a una nueva etapa de la historia del Ecuador, caracterizada por inestabilidad política y económica y nuevos levantamientos populares que culminaron con los derrocamientos de otros dos presidentes: Jamil Mahuad y Lucio Gutiérrez.

El viernes 7 de febrero de 1997 el Congreso aplicó el artículo 100, literal d) de la Constitución vigente en ese entonces que señalaba la incapacidad física o mental declarada por el Congreso Nacional, entre las causales para que el Presidente de la República cese en sus funciones y deje vacante el cargo.

Ese día el Ecuador tuvo tres presidentes: Bucaram, la vicepresidenta Rosalía Arteaga, que debía sucederlo constitucionalmente y que se autoproclamó Presidenta, y Fabián Alarcón designado por el legislativo como mandatario interino. 

Finalmente Arteaga desistió y el 11 de febrero Alarcón fue proclamado como Presidente Constitucional hasta el 10 de agosto de 1998, designación que fue reconocida por las Fuerzas Armadas.