Al contado, crédito o a consignación (dar un vehículo usado como parte de pago) son las formas en las que una persona puede adquirir un vehículo.

Entre La Garzota, la Alborada y en las avenidas Juan Tanca Marengo, Francisco de Orellana (desde el Mall del Sol hacia el norte) y de las Américas (desde la Plaza Dañín hasta la Benjamín Rosales), hay 31 patios de venta de autos usados y 17 concesionarias de autos nuevos, hecho que convierte a este sector en el más activo del mercado automotriz de la ciudad.

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Para Jaime Cucalón, presidente de la Asociación Ecuatoriana Automotriz (AEA), una de las razones por las que esta zona es atractiva para estos negocios son los extensos terrenos. “Siempre se buscan avenidas principales y terrenos grandes. Por ejemplo, la Juan Tanca Marengo y la Carlos Julio Arosemena son vías que desde un inicio fueron zonas industriales con espacios amplios, por lo que muchos negocios se asentaron ahí”.

Explica que se necesita un terreno de entre 15.000 y 20.000 m². Incluso dice que la ciudad crece y con ella los negocios se amplían. “Aspiran a dar mejor cobertura de venta y servicio”.

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En el caso de los patios de autos usados, agrega que es porque buscan terrenos baratos. Además, “es un sector de clase media, donde tienes un nivel de compra agresivo”.

Por ejemplo, Martha de Álvarez, gerente de Auto Álvarez, de La Garzota (también tiene otro local en Kennedy Norte), afirma que el motivo para instalar este tipo de negocios en este sector es que desde hace mucho tiempo es una zona comercial y con mucha gente.

“Para nosotros y creo que para todos los que nos dedicamos a esto, es mejor que en la zona aumente el número de patios, debido a que las personas prefieren ir a un lugar donde van a tener más de una opción. La competencia es buena”.

Lo mismo dice José Lucio, propietario del patio Auto Flamante, que tiene tres años en La Garzota. “Aquí la gente viene, mira el carro que le gusta. Si desea trae a su mecánico, y si están de acuerdo lo compran”.

Lucio añade que la mayoría quiere comprar a crédito, pero él solo vende al contado y gana una comisión por cada vehículo. “Ha bajado un poco la venta, ahora salen de tres a cinco mensualmente, sobre todo los Chevrolet y los Toyota”.

Una de las concesionarias más grandes del sector es Auto-Importadora Galarza, que ya tiene 45 años en la venta de vehículos. Christian Galarza, gerente general, comenta que su negocio está ubicado en un 100% en el noroeste. “Ha sido el sector de mayor venta toda la vida”.

Para él, aquí se estabilizó primero en la parte económica, “por eso es muy comercial”. Sobre la competencia, opina, no es problema. Por ejemplo, en la av. de las Américas se han concentrado, en los últimos ocho años, negocios de venta de vehículos. “Al cliente le gusta moverse en un sector”.

Otro de lo más grandes y antiguos, es Induato, ubicado en La Garzota hace ocho años. Venden entre 80 a 100 vehículos mensuales. La gerente de Ventas, Shirley Melgar, explica que “este segmento de mercado es muy importante para nosotros”.

Alejandro Andrade, del patio Andrade-Espinoza en La Garzota, asegura que la competencia en el sector sí afecta un poco, pero más es el beneficio, pues los clientes que no encuentran lo que desean en un patio, pueden ir a otro que está a corta distancia para comparar.

“Yo vendo carros de entre diez y veinte mil dólares, ya más no salen. Se demoran mucho”, señala Alejandro. Cuenta que en la venta, por lo general, los compradores adultos (de 30 y 40 años) prefieren un campero (4x4). Mientras que los jóvenes prefieren un auto con motor de 1.400 a 1.800, que son más baratos y consumen menos gasolina.

Las preferencias
Para el cliente joven, su prioridad es el precio y seguridad. Como es el caso de Ivanna Moreno, moradora de Sauces 6, a quien sus padres decidieron comprarle un auto. “Fue porque sienten que voy a estar más segura. Además de que me puedo movilizar con mayor facilidad. Yo preferí usado, porque soy principiante y es un solo gasto y no quedas con deudas”.

El perfil del cliente de ahora es de 30 a 40 años, que no ha tenido ni un vehículo antes, siendo en mayoría mujeres. Los que más compran usados son de 40 a 60 años, “creo que la gente joven quiere algo nuevo y estrenarlo”, afirma Shirley Melgar.

Christian Galarza afirma que para ellos lo primordial es la atención al cliente, ser líderes en su personal y el servicio de taller. Mientras que Shirley cree que las facilidades de pago son lo principal, por eso han desarrollado planes.

Tanto Auto-Importadora Galarza como Induato tienen locales de autos usados, del cual el 70% es venta de ellos y el 30% de la consignación de los clientes.

Según cifras de la AEA, este año se estima cerrar con 130.000 vehículos vendidos en el país. Actualmente, el parque automotor que circula en Guayaquil todos los días, es de 600 mil autos.

Los representantes de estos locales explican que, por lo general, el último trimestre del año es el de mejor venta, incluyendo los meses del Día de la Madre y del Padre.

Impuesto por cilindro
Con la nueva reforma tributaria, que está en el Registro Oficial desde la semana pasada, el sector automotor financiará con los nuevos impuestos el 21% del total que aspira a cobrar el Servicio de Rentas Internas (SRI) en el 2012.

La propuesta determina que el nuevo impuesto se calculará considerando dos factores: cilindraje y antigüedad. De ese pago solo estarán exonerados los vehículos que tengan un motor de hasta 1.500 centímetros cúbicos.

Jaime Cucalón sostiene que este impuesto ambiental es alto para muchos vehículos. “Lo que tenemos que hacer es fomentar la importación de carros de cilindraje más bajo, no hacer que la gente huya de los autos altos”.

Agrega que el esquema se ha pensado en un tema de impuestos más “no hacia dónde va el sector automotriz”.

Para el sector, hay aspectos de este nuevo impuesto que se deben aclarar, como por ejemplo, lo que pasará con los propietarios de vehículos antiguos y que, al pasar de los años, decidieron cambiar el motor. Para Jaime Cucalón, la persona que va a sufrir es la que tenga un carro de siete años y le toca pagar el impuesto completo.

Sin embargo, hay quienes opinan lo contrario. Christian Galarza considera que el impuesto tiene un efecto psicológico. “Se crea mucha expectativa, pero no siempre el cliente llega a tener la información perfecta”.

Para él, ahora hay vehículos de 1.400 de cilindraje y rinde igual que uno de 1.800. “Gran parte del negocio se basa en vehículos eficientes”. Por eso, dice, la marca más vendida es la Chevrolet.

31
Es la cantidad de patios dedicados a la compra y venta de carros usados en la zona

17
Concesionarias de vehículos nuevos están en las principales avenidas del sector

“En todo el mundo, el negocio va más o menos zonificándose. Es mucho más fácil ir a una zona o calle, que tener que rodar toda la ciudad, es más cómodo”.
Jaime Cucalón
Presidente de la AEA

“En el noroeste de Guayaquil está ubicado casi el 100% de nuestras operaciones, debido a que toda la vida ha sido nuestra zona de mayor venta”.
Christian Galarza
Gerente de Auto Importadora Galarza