El Ministerio Coordinador de Patrimonio del Ecuador acaba de declarar al antiguo y tradicional Barrio del Salado de Guayaquil: Barrio Patrimonial.
Dicha decisión es considerada por sus moradores como muy acertada, considerando diversos factores como su antigüedad, contenido histórico y tradicional y el elevado número de personajes que residieron en diferentes etapas de su desarrollo; entre los que se encuentran políticos notables, ex presidentes de la República, actores culturales, literatos, músicos, historiadores, etcétera. Y sobre todo, por su riqueza arquitectónica, factor fundamental si consideramos que antes de la fundación de este barrio (1932) las edificaciones en Guayaquil eran elaboradas en madera, caña o quincha, materiales altamente perecibles, incluso ya no existen sino solo unas cuantas de estas casonas en otros sectores de la ciudad; en el caso del barrio del Salado, sus edificaciones fueron elaboradas utilizando cemento y otros materiales resistentes, gracias a lo cual hoy permanecen prácticamente inalterables.
Aunque ciertas personas difieren del concepto de patrimonial, resulta muy valiosa esta decisión, pues cada vez existen menos elementos que permitan recrear la historia guayaquileña. En todo caso, es importante que los técnicos y especialistas involucrados en este proyecto tengan presente que se debe comenzar por elaborar un instructivo referencial que regule las intervenciones urbanas en esta zona residencial tradicional; se debe involucrar a la alcaldía guayaquileña con el fin de facilitar los procedimientos y trámites entre la Dirección de Obras Municipales, el Comité de Placas, Monumentos y Nomenclatura; crear un criterio homogéneo entre el Municipio y el Ministerio respectivo para lograr una intervención en el sector logrando un desarrollo armónico. Solo de esta forma se regulará todo aquello que implique construcción, reconstrucción y conservación en el sector. Se debe también involucrar a los moradores así como a las organizaciones sociales funcionales, importantes representantes del comercio e instituciones privadas y públicas existentes en el sector. Por otro lado, se deben estipular claramente las categorías de protección de las edificaciones, los revestimientos y materiales prohibidos, tipos de propaganda no permitida, control de sistemas de ventilación y aire acondicionado en las fachadas, carta de colores que se pueden aplicar a las fachadas y tratamiento del espacio público, entre otras importantes disposiciones, como establecer una arquitectura contemporánea acorde con el entorno. Además, dicho instructivo identificará las siguientes categorías de las edificaciones, por ejemplo: monumentos históricos, inmuebles de interés histórico-artístico, inmuebles de valor ambiental, inmuebles discordantes e inmuebles sin interés.
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Gustavo Rivadeneira Romero,
Guayaquil















