La reparación del sector afectado por el derrumbe de un edificio en construcción, en la avenida Eloy Alfaro y calle Francisco Andrade Marín, junto al parque La Carolina, en el norte de la ciudad, durará no menos de 40 días, tiempo en el cual habrá pérdidas para los negocios de los alrededores.

El tránsito vehicular y peatonal se reabrió parcialmente ayer, para evitar que se congestione la circulación por esa concurrida arteria vial.

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El alcalde de Quito, Augusto Barrera, explicó ayer que la reconstrucción de la calle Francisco Andrade Marín, afectada por el derrumbe de un muro de contención del edificio que levantaba la constructora GLS (Gonzalo León Serrano), deberá hacerse en un plazo estimado de 40 días.

“Si esto no se cumple, actuaremos de igual manera que con los trabajos de relleno de la excavación, es decir que intervendrá el Municipio y le pasamos factura al constructor”, advirtió Barrera. Agregó que la construcción del edificio donde ocurrió el percance está definitivamente suspendida.

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Por su parte, Arturo Cadena, representante de la constructora, aseguró que la empresa acatará la medida del Cabildo.

Comentó que como constructora, su prioridad es trabajar lo más rápido posible en la restitución de la calle Francisco Andrade Marín para afectar lo menos posible a los moradores y usuarios.

Mientras estos sucede, los dueños de los negocios del sector están preocupados. Sonya Nazareno, propietaria de un gabinete de belleza ubicado frente a la excavación, se lamenta por lo sucedido, ya que, según dijo, noviembre y diciembre son los mejores meses de trabajo y si no se soluciona pronto el problema, las consecuencias serán graves.

Similar preocupación mostró Guillermo Sánchez, quien es dueño de una papelería desde hace tres años en el mismo sector donde ocurrió el percance; teme que si continúa el bloqueo de la calle no tendrán dinero ni para pagar el arriendo.

Mientras, el sector de la avenida Eloy Alfaro, afectado por el herrumbre fue reabierto parcialmente desde la noche del pasado domingo; ayer el tráfico fluyó con normalidad. Incluso, se señaló un paso peatonal junto a la calzada para garantizar la seguridad de los transeúntes.

Desde la calle Francisco Andrade Marín no está permitido el acceso a los subsuelos del edificio Decameron, que colinda con la excavación, puesto que en esa parte se concentran las operaciones de reconstrucción de la vía.