Los agricultores del cantón Colimes están preocupados porque la sequía empieza a secar los cauces de los ríos Caña, Sequel y Paján, usados para abastecerse para sus tareas agrícolas y ganaderas. Pero se quejan, sobre todo, porque no se han cumplido las ofertas gubernamentales que se hicieron en el estiaje del año pasado.
El vicepresidente de la Asociación de Agricultores Las Cabañas, Freddy Ronquillo, manifestó que la situación se torna día a día muy preocupante, porque sus cultivos se están perdiendo por la falta de agua. Indicó que muchos arroceros captan el agua de estos ríos y la trasladan, por canales de riego o tuberías, hacia sus plantaciones arroceras. Pero desde hace dos semanas ya no lo pueden hacer porque se han secado casi en su totalidad.
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Agregó que el año pasado sucedió algo parecido en cuanto a la sequía y que los técnicos del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap), de la Senagua y Secretaría de Gestión de Riesgos visitaron esta zona y se comprometieron a construir albarradas, pozos profundos y represas para contrarrestar y prevenir los efectos de nuevas sequías.
No obstante, Ronquillo indicó que hasta los actuales momentos no han desarrollado nada. Por eso, agregó, hacen un llamado de atención a las autoridades gubernamentales y municipales para que se comprometan a paliar la emergencia enviando maquinarias a los lugares afectados.
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Mencionó que por el momento se están perdiendo más de 5.000 hectáreas de arroz por la falta de agua. Las plantaciones se están “pasmando (no se desarrollan) y muriendo”. Agregó que casi el 90% de las familias de Colimes dependen de la agricultura, en especial de la siembra de arroz.
El ganado también soporta problemas, pues estos beben del cauce de los ríos. Ahora, los dueños de hatos deben alquilar camionetas para llevar agua en tanques desde el Daule.