Los agricultores del cantón Colimes están preocupados porque la sequía empieza a secar los cauces de los ríos Caña, Sequel y Paján, usados para abastecerse para sus tareas agrícolas y ganaderas. Pero se quejan, sobre todo, porque no se han cumplido las ofertas gubernamentales que se hicieron en el estiaje del año pasado.













