Obra de Cristian Cortez se monta en el teatro húngaro

Los actores Máté Pásztor (i), Szilvia Pintér, Jenó Hegedús y Hedvig Montserrat Flores interpretan la obra Nem ér sírni! (No se vale llorar), del dramaturgo guayaquileño Cristian Cortez. Otra escena de la obra Nem ér sírni! (No se vale llorar), que se presenta en Budapest.
Los actores Máté Pásztor (i), Szilvia Pintér, Jenó Hegedús y Hedvig Montserrat Flores interpretan la obra Nem ér sírni! (No se vale llorar), del dramaturgo guayaquileño Cristian Cortez.
Los actores Máté Pásztor (i), Szilvia Pintér, Jenó Hegedús y Hedvig Montserrat Flores interpretan la obra Nem ér sírni! (No se vale llorar), del dramaturgo guayaquileño Cristian Cortez.
Otra escena de la obra Nem ér sírni! (No se vale llorar), que se presenta en Budapest.
Otra escena de la obra Nem ér sírni! (No se vale llorar), que se presenta en Budapest.
19 de Octubre, 2011
19 Oct 2011

En el teatro Zöld Macska Diákpince de Budapest, Hungría, se presenta una de las obras escritas por el dramaturgo guayaquileño Cristian Cortez: No se vale llorar. El 6 de octubre pasado la compañía teatral Surreal de Budapest estrenó esta propuesta, traducida al húngaro como Nem ér sírni!

“Es bastante importante y trascendente para el teatro ecuatoriano esta representación (de su obra), y por supuesto para mi trabajo”, expresa Cortez, cuyas propuestas han sido traducidas ya a varios idiomas y, en su mayoría, se han montado fuera del Ecuador.

La traducción de la pieza estuvo a cargo de la actriz de ascendencia ecuatoriana Hedvig Montserrat Flores, mientras que la dirección y puesta en escena fue realizada por András Korcsmáros y Ádám Mülle.

Esta obra, que trata sobre la espera, la soledad y la búsqueda permanente de los seres humanos, según reseña Cortez, fue interpretada por los actores Szilvia Pintér, Máté Pásztor, Jenó Hegedús y Hedvig Montserrat Flores.

Tiempo atrás, la actriz Hedvig Montserrat ya puso en escena en Budapest Los Vampiros, obra del también ecuatoriano José Pipo Martínez Queirolo. “Ellos tienen un proyecto de querer mostrar las obras más representativas del teatro latinoamericano contemporáneo”, explica Cortez. Añade que el colectivo se comunica “a través de ciertas páginas especializadas” de artes escénicas.

A criterio del dramaturgo guayaquileño, su reciente obra representada en Budapest es “superexperimental, por eso ha de ser su interés de haberla montado allá”. Y sostiene que No se vale llorar –estrenada en el 2009 en Nueva York por Jururkán producciones– “no se trata de una obra comercial”.

Se tiene previsto que este mismo trabajo también sea montado por la compañía Ernesto Calvo Producciones de Valladolid, España.

Al mismo tiempo que en Hungría, otra de las obras de Cortez, Maduritas, macrobióticas y multiorgásmicas, se está poniendo sobre los escenarios de Cali, en Colombia. Indica que hace poco, su trabajo Noctámbula se presentó en Panamá. “Hay un movimiento bastante interesante”, apunta Cortez en referencia a su labor.

Otras de sus obras están incluidas en una antología de teatro, compilada por la ecuatoriana Lola Proaño, residente en Los Ángeles, EE.UU.

“Quiero lanzar un nuevo libro de obras, donde estará incluida Cucarachas, que ganó el Premio Nacional de Dramaturgia y Creación Contemporánea de la Casa de la Cultura, núcleo del Guayas”, adelanta el dramaturgo guayaquileño sobre sus próximos proyectos.

Obra de Cristian Cortez se monta en el teatro húngaro
Cultura
2011-10-18T09:50:55-05:00
Talento. No se vale llorar es representada por la compañía Surreal de Budapest, con el título Nem ér sírni!
El Universo