Ser el mejor en todo lo que emprende ha sido el lema de vida de José Amén Palma, médico portovejense reconocido con el mayor galardón que se otorga en Ecuador: el Premio Nacional Eugenio Espejo, en el apartado de actividades científicas.

Su pasión por la medicina lo ha llevado a realizar incontables investigaciones, de las que destacan dos: una técnica para evitar hemorragias durante intervenciones urológicas y otra para hacer cirugías digestivas con el método de autoinjerto –o llamado “fascia lata”–, para reforzar la hernia inguinal.

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“Las dos técnicas que he inventado me han permitido curar a muchos enfermos y a otros hasta salvarles la vida. Cuando la hemorragia es tremenda, es tremenda, y no hay cómo pararla”, manifiesta el galeno.

Pero llegar a estos descubrimientos –que a criterio de Amén implican menos riesgos de que los pacientes pierdan la vida y también que los resultados sean mejores que en operaciones tradicionales– le tomaron años de investigación a este médico portovejense.

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“Siempre he estado entregado a la medicina. He escuchado a otros médicos que se han jactado diciendo: ‘yo trabajo en esto ya 50 años’, pero no han trabajado como yo, que he pasado días y noches en hospitales, y no me ha importado por amor a la medicina”, apunta Amén.

Nacido en octubre de 1926, este urólogo, que también es especialista en gastroenterología, contó a un equipo de este Diario, en su casa de su natal Portoviejo, que su pasión por la medicina la sintió cuando era estudiante de los últimos años en el colegio Olmedo.

Cursaba el quinto año en la especialidad de Ciencias Biológicas y junto a otros tres estudiantes de sexto fue seleccionado para abordar, en un concurso de la feria de ciencias, el tema del paludismo. Amén asegura que sus compañeros le tenían “envidia” por su desempeño.

“Hubo trampas por parte de uno de esos estudiantes. Gané el segundo lugar, que por todo lo ocurrido ese puesto me fue muy honroso”, acota.

Lo bueno de esto, dice, fue que en él “nacieron las ganas” de seguir una carrera médica. Tras graduarse en la secundaria y ser reconocido con el título de Mejor Bachiller, Amén decidió domiciliarse en el puerto principal y estudiar Medicina en la Universidad de Guayaquil.

Ahí alternaba sus estudios con prácticas en hospitales, “donde tuve excelentes maestros”. Después de obtener su título y el reconocimiento de Mejor Tesis Doctoral como médico cirujano en 1954, sus viajes al extranjero se hicieron más frecuentes. “Siempre me interesaba ir a otros lugares y aprender más de la medicina”, señala.

México fue uno de los países en donde se especializó en microcirugía. Barcelona (España) también lo acogió. Ahí estudió dos años –y becado– en el Instituto de Urología.

En Ecuador laboró en casas de salud como el Luis Vernaza y el (ahora desaparecido) Calixto Romero en Guayaquil, y hasta el 2009, en el hospital de Portoviejo, donde se jubiló.

“Ni se me pasaba por la mente retirarme, pero he tenido una vida muy agitada y eso me ha causado males en la salud”, dice el urólogo, quien sufre de hipertensión cardiaca, por lo que le fue imposible asistir a la ceremonia de entrega de los premios, el 9 de agosto pasado.

Además del Eugenio Espejo, otro de sus orgullos, dice, son sus sobrinos, Roque y Betty Arteaga Amén, quienes están inmersos en la medicina. El primero es director de un instituto de cardiología en EE.UU. y la segunda es doctora oftalmóloga residente en Buenos Aires.

El doctor, quien vive con su hermana Melva Amén, no tiene hijos. Nunca se casó por su compromiso con la medicina.

Su próximo anhelo es lograr ser distinguido con el Nobel de Medicina, lo que ya está tramitando y de lo que está muy seguro por su aporte brindado a las ciencias. “Mis técnicas se utilizan en países como Brasil, Argentina, Alemania y mucho más en EE.UU.”, indica Amén.

Dice que en Ecuador sus trabajos no son muy conocidos por falta de difusión. “Es difícil, por el egoísmo que tiene la gente”, añade Amén, cuyas investigaciones han sido publicadas en revistas de Brasil y EE.UU.

Apuntes

El doctor José Amén Palma nació en Portoviejo el 23 de octubre de 1926. En 1943 obtuvo la medalla de oro municipal de su ciudad.

Es urólogo, especialista en gastroenterología y, por su interés, ha trabajado en otras partes del cuerpo, como en arterias y corazón. Ha operado útero, estómago, tórax. “Me ha gustado andar por todas partes del cuerpo”.
Sus investigaciones han sido publicadas en revistas como Journal Brasileiro de Urologia, y ha lanzado los libros Suturas transfictivas capsulares laterales hemostáticas en adenomectomía prostática, Innovaciones en técnicas quirúrgicas, Escritos de un médico, entre otros.

“La ciencia es extraordinariamente grande. Me ha enseñado muchas cosas y yo he tenido la suerte de hacer cosas por la ciencia”.
José Amén Palma,
Premio Eugenio Espejo.