La Fiscalía General del Estado maneja la hipótesis que el último atraco masivo informático, ocurrido en agosto, donde aproximadamente 60 personas de varias entidades del Estado y otros ciudadanos sufrieron el robo de dinero de sus cuentas, tuvo como origen un cajero automático del Banco del Austro, ubicado en las calles Amazonas y Villalengua.

De acuerdo con la información recabada, tanto de los afectados como de las instituciones financieras, se detectó que existe un patrón común y es que muchos de ellos hicieron retiros de ese lugar y días después se registró el hecho.

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El sitio es contiguo al Consejo de Participación Ciudadana (CPC) y al Instituto de Altos Estudios Nacionales, dos de las entidades afectadas.

Jorge San Luca, director nacional de Tecnologías de la Información de la Fiscalía, explicó que en ese cajero posiblemente se realizó la captura de la información a través de un skiming. Se trata de un aparato que los delincuentes camuflan como parte de la ranura o la lectora de tarjeta.

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Luego, los delincuentes procedieron con la clonación de tarjetas de débito y más tarde realizaron los retiros no autorizados de dinero en otros cajeros de la capital.

En este sentido, según San Luca, los perjudicados de este atraco, en su mayoría, no habrían cometido imprudencia en el manejo de sus herramientas financieras y más bien fueron víctimas de la falta de seguridad de ese cajero. “Hay ciertos cajeros que aún tienen una debilidad en su seguridad”, dijo al respecto.

En este sentido, según dijo De Luca, varias entidades ya han iniciado el pago a los perjudicados, sabiendo que no fue un problema generado en los usuarios. Por ejemplo, el Banco Pichincha pagó $ 7.422 a 12 de sus clientes.

Banco Amazonas canceló a una persona y Bolivariano hizo lo propio, pero no atendió la solicitud de dos clientes, debido a que se comprobó mediante videos que fueron descuidados con el manejo de su tarjeta.

Casi un mes después de los robos masivos, las investigaciones siguen. Se han rastreado varias de las cuentas a las que fueron enviados los dineros cuando hubo transacciones informáticas.

Sin embargo, el trabajo no es fácil, pues los delincuentes informáticos dejan pistas falsas. En algunas ocasiones se han descubierto cuentas “puente” y en otros se han detectado cuentas en la que ha permanecido el dinero robado por varios días. En esas podría darse una recuperación de esos recursos.

Mientras que ayer Telmo Jaramillo, defensor adjunto segundo de la Defensoría del Pueblo, explicó que al momento la entidad ha recibido unas 15 peticiones a nivel nacional por problemas relacionados con delitos informáticos.

Adicionalmente, el departamento de Protección ha solicitado información a la Superintendencia de Bancos y a la Asociación de Bancos Privados del Ecuador.

En los próximos días se emitirá una resolución general acerca de estos casos.

Adicionalmente, se ha elaborado una resolución particular en contra de un banco privado en el que piden se devuelvan los dineros perdidos. Se trataría de una medida de cumplimiento inmediato.

Detalles: Seguridad
Protección
La resolución de la Junta Bancaria 2011-1923 establece que los cajeros automáticos deben tener una protección para el teclado que impida la visibilidad a terceros al momento de marcar la clave. Colocar elementos metálicos que impidan la colocación de lectoras falsas de tarjetas.

Iluminación
Debe haber suficiente iluminación en el sector del cajero y contar con sistema de video.