ANDREA MASMELA
CUENCA.- Dirigentes del transporte y comerciantes que laboran en la terminal terrestre de Cuenca suspendieron el servicio de transporte interprovincial y cantonal este jueves, desde las 08:00.
Cientos de usuarios llegaron a diferentes oficinas para comprar su boleto, pero se encontraron con las puertas y ventanillas cerradas. En la mayoría de las comercios se colocó una nota de prensa que recoge un acto delictivo ocurrido el pasado martes en el interior de la terminal.
Publicidad
A decir de Patricio Picón, presidente de la Unión de Cooperativas de Transporte Interprovincial e Intercantonal del Azuay, la medida preventiva definida como un plantón y que duraría hasta las 18:00 se decidió para exigir seguridad.
La terminal se vuelve una guarida de delincuentes desde las 20:00 hasta las 06:00, se vende droga y es cama de delincuentes, dijo Picón.
"Nuestros empleados también son asaltados en los corredores del interior de la terminal, y lo que hacen las autoridades locales es enviar a sus emisarios, pero no aplican medidas para satisfacer la necesidad de seguridad", agregó.
Publicidad
El directivo resaltó además que la protesta es provocada por el descuidado dado por quienes deben preocuparse por la seguridad; ellos rechazan el auge de empresas de servicio turístico que se benefician de la inseguridad que reina en la terminal de Cuenca.
"Los beneficiarios directos son las empresas de servicio turístico que hicieron una miniterminal en la avenida Remigio Crespo, en el sector de la feria libre. Hay catorce operadoras que no hacen turismo sino llevan nuestros pasajeros interprovinciales hacia Loja, Machala, Macas, Guayaquil con tarifas no autorizadas", denunció Picón.
Por ello, el dirigente exigió a las autoridades municipales que haga uso del control de suelo, porque no se puede crear esa miniterminal con furgonetas que dicen hacer turismo.
Mientras, los dirigentes en protesta persuadían a los transportistas que prestaban servicio y se ubicaron en las calles aledañas a la terminal.
Usuarios que llegaron para movilizarse a diversos destinos desconocían de la falta de transporte.
Luis Tisalema, de 29 años, frente a la imposibilidad de regresar a Ambato decidió permanecer sentado frente al área de embarque hasta que se levante la medida.
De los cerca de 20 mil usuarios que llegan diariamente a la terminal, algunos como Tisalema optaron por esperar, otros llamaban a familiares.
Sin embargo, hay quienes buscaron transportes privados como el caso de cuatro viajeros que desde Holanda llegaron al país y luego de su estadía en Cuenca debían continuar su paseo por Guayaquil y posteriormente a Puerto López.
El gobernador del Azuay, Humberto Cordero, refirió que el tema de seguridad interna le compete a la Municipalidad; en lo que se refiere a los exteriores existe la disposición de que la Policía dé vigilancia las 24 horas.
Asimismo, se realizan controles internos, es así como la semana pasada se retiraron 46 cajas de licor de comercios que en el interior lo expendían, cuando saben que aquello es prohibido, agregó.