“La reproducción es el primer eslabón de la cadena cárnica y láctea y por eso debemos entender que la eficiencia productiva está muy ligada a tener animales para faenar, ordeñar o exportar. Lo anterior se asegura cuando en el hato un ternero nace cada año por vaca, y en Ecuador dicho factor está entre el 50% y 60%”, observó el especialista internacional, Gonzalo Leanz B., presidente de Laboratorios Santa Elena, expositor en el foro ‘Diarrea viral bovina’, que dictó la división de Sanidad Animal de Life en Quito.
En Ecuador, las enfermedades reproductivas disminuyen un 40% la eficiencia de los hatos y se requiere de un plan de prevención para asegurar ingresos y tener una expectativa de exportación, indicó el experto uruguayo.
Publicidad
“No podemos darnos el lujo que de cien vacas, 40 no produzcan leche y en el caso de la carne, no paren un ternero. Menos en un país con afán de aumentar la producción para el consumo local y con aspiraciones de exportar carne”, dijo.
Agregó que la prevalencia de patologías como leptospirosis, diarrea viral, rinotraqueitis, vibriosis genital, entre otras, es alta aquí y en general en Latinoamérica. “Son enfermedades ampliamente difundidas; virus o bacterias de fácil transmisión que provocan abortos o terneros que nacen y mueren a los pocos días. Vacas que no quedan preñadas o sufren de inmunodepresión que las hace propensas a otras enfermedades, problemas de patas, ubres”.
Publicidad
Su presencia en la mayoría de las fincas, dice el experto, es porque a la medida que ha avanzado la tecnificación ganadera ha aumentado su propagación y por eso se las llama tecnopatías, que serán casi imposible erradicarlas en nuestro medio como la fiebre aftosa.
En su opinión es necesario crear una conciencia de prevención entre los ganaderos, laboratorios de diagnóstico y los profesionales que deben asistirlos, porque el tratamiento es antieconómico. “Un animal enfermo pierde su capacidad de producción”, expresó.
Hay reses que son portadoras de la enfermedad y se ven sanas, en un estado de estrés transmiten el virus y solo en estrés agudo, enferman.
“Si no son vacunados dos veces por año, si no existe un plan de vacunación, sobre todo en animales jóvenes, no se alcanzará incrementar el número de terneros. El ganadero debe hacer cuentas, informarse de lo que pasa en los hatos vecinos, porque a los virus no los separa una cerca. Un plan de vacunación mejora a corto plazo un 10 a 15% la natalidad y se puede llegar al 90% de control, haciéndolo antes de la monta o inseminación. Existen vacunas potencializadas de última tecnología (virus muerto) de poco riesgo”.
Capacitación
Laboratorios Life, de Ecuador, y Santa Elena, de Uruguay, desarrollan talleres de vigilancia y capacitación a técnicos, veterinarios y ganaderos, a fin de que reconozcan y prevengan las enfermedades reproductivas.
Resoluciones
El estamento rector de la sanidad animal del país, Agrocalidad, solo promueve un Programa Nacional de Control de la brucelosis bovina desde el 2008.