Con pancartas en manos, vestidos de negro en señal de luto, flameando banderas de Guayaquil y del Ecuador, cientos de personas se concentraron desde las 16:00 de ayer en los exteriores de EL UNIVERSO, en la avenida Domingo Comín, al sur de Guayaquil, para rechazar la sentencia judicial de primera instancia que obliga a esta compañía, a sus directivos y al exeditor de Opinión a pagar $ 40 millones al presidente de la República, Rafael Correa.

Empleados, canillitas, estudiantes universitarios, lectores del Diario y ciudadanos en general aguardaban en los exteriores de EL UNIVERSO la salida de los directivos Carlos, César y Nicolás Pérez, quienes momentos antes recibieron la visita del alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, quien también se sumó a la crítica por la “rápida acción judicial”.

La concentración fue convocada por el Comité de Empresa de este Diario una vez que se conoció el fallo de Juan Paredes, juez temporal del Juzgado 15º de Garantías Penales del Guayas, quien en 33 horas tomó posesión del cargo, sustanció la audiencia de juzgamiento, estudió más de 5.000 hojas del expediente, escribió 156 carillas de la sentencia, notificó a las partes y dejó el cargo.

Valiéndose de silbatos y tambores, los manifestantes pedían “trabajar en paz”, “una prensa libre y sin presiones del poder”, mientras otros mostraban carteles con frases como “Opinar no es un crimen”, “No al abuso judicial” o “No nos callarán”.

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La plataforma de un camión fue usada como tarima. Desde allí, el director Carlos Pérez defendió la labor periodística de EL UNIVERSO “en sus primeros 90 años”. Agradeció a los presentes por el apoyo ante el intento “de amedrentarnos” y advirtió que “si nos da la regalada gana, seguiremos hablando del 30 de septiembre”, en referencia a la sublevación policial del año pasado, tema sobre el cual el exeditor de Opinión, Emilio Palacio, escribió la columna ‘No a las mentiras’ en febrero de este año, lo que motivó la querella del mandatario.

Los asistentes al plantón de respaldo pidieron la intervención de Nebot, quien dijo que “esto no se trata de una lucha de directivos, de empresarios ni de periodistas, sino de defender la libertad de expresión”.

El alcalde hizo un llamado a los ciudadanos para defender las libertades. Manifestó que “es indignante” que un niño como Carlitos Mora, infectado por negligencia médica con sida, “muera sin recibir justicia durante quince años; que ladrones y violadores, por culpa de jueces corruptos que no los sentencian en un año, vuelvan a las calles a delinquir”, lo que contrasta con la rapidez del juez Paredes, que en menos de un día emitió sentencia contra los directivos del medio.

El alcalde Nebot lo calificó como “un sicario judicial que tuvo el encargo de matar a la justicia” y agregó que la “libertad de expresión hay que defenderla ahora, antes que nadie pueda defender los derechos de los ciudadanos”.

La defensa de EL UNIVERSO y sus directivos anunciaron que apelarán el fallo.