Cinco meses después de que este Diario diera a conocer que la Fiscalía del Guayas había iniciado una investigación por presunto peculado contra quienes ¬en el 2009¬ firmaron y debieron hacer seguimiento al contrato entre el taller Fastech y el Comando de Policía del Guayas, el local donde se daba mantenimiento y reparaban patrulleros fue abandonado.

Ayer, Christian Pallares, dueño del terreno donde operaba Fastech, dio a conocer que los responsables del negocio (Luis Sánchez Solano y Pedro Garcés Villón, accionista y gerente, respectivamente) dejaron el sitio de un momento a otro y además una deuda (no precisó la cantidad) por el arrendamiento.

Publicidad

“Me han dejado estos carros (patrulleros) en abandono. Nadie los viene a retirar, por eso procedí a ponerlos ahí”, sostuvo, refiriéndose al patio frontal del terreno que está ubicado en la av. Prolongación Portete, en la vía a la costa, a una cuadra de la Policía Judicial (PJ), hacia el sector oeste de Guayaquil.

Este caso lo lleva el fiscal Freddy Caicedo, de la Unidad de Delitos Financieros y Anticorrupción del Guayas.