Es su tercera visita al país. Llegó hace dos meses y el lugar al cual más le ha fascinado adentrarse es el río Amazonas. Se trata del yoguista Baptiste Marceau, de 57 años, quien habla español, francés, inglés y portugués, y ofrece periódicamente, por dos o tres días, sesiones de yoga en distintos lugares de Guayaquil. Él, que es hijo del ya fallecido mimo Marcel Marceau, estará en Ecuador hasta fines de este mes y luego irá a España. Aunque no siguió los pasos de su padre en el arte dramático, dice que ambos compartieron el viaje constante lejos de su patria. En el físico se parecen.