QUITO
.- Monseñor Néstor Herrera defiende el derecho de los sacerdotes a solicitar a sus fieles que reflexionen sobre el contenido de la consulta popular, como lo hizo en un comunicado la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. Dice que no se trata de injerencia política, como lo cuestiona el presidente de la República, Rafael Correa, sino de un deber para orientar a los ciudadanos.

¿Cómo califica las críticas del mandatario a la Conferencia Episcopal?

La Iglesia toma con serenidad todas las opiniones, porque somos respetuosos del parecer ajeno. Lo que causa admiración es que se quiere en los católicos separar el aspecto de ciudadanos y creyentes. Las dos cosas van de manera conjunta. Cuando los pastores tenemos que dar nuestro punto de vista lo hacemos como ciudadanos católicos.

Publicidad

No es la primera vez que Correa cuestiona a la cúpula de la Iglesia. Lo hace con fuerza cuando están en marcha procesos electorales. ¿Existe alguna intención deliberada?

El señor presidente debería estar contento de que la Iglesia pida a los ciudadanos un voto reflexivo y responsable. Si tiene éxito la consulta eso va a dar mayor fuerza a las reformas que se pretenden realizar.

Ustedes en su comunicado difundido el jueves pasado demandaron la independencia de las funciones del Estado para consolidar la democracia. ¿El Ejecutivo ha centralizado el poder?

Nosotros ponemos en alerta a los ciudadanos que van a votar, porque de acuerdo al contenido de las preguntas puede haber ese peligro. Unos actores dicen que sí y otros que no, por eso pedimos que reflexionen. No estamos afirmando que existe sino que hay ese peligro.

Correa considera que la posición de la Iglesia es automáticamente una injerencia del clero en la vida política...

Publicidad

Publicidad

La Iglesia no hará campaña ni a favor ni en contra del Sí; ni a favor ni en contra del No. Lo que la Iglesia ha emitido es una declaración en donde se hacen ciertas consideraciones para que el voto sea reflexivo y responsable. Lo que vamos hacer es simplemente socializar este comunicado en las parroquias sin tomar partido de ninguna clase. Si el señor presidente lo califica como injerencia, me parece que no tiene un fundamento.

El jefe de Estado se declara católico practicante y seguidor de la doctrina social de la Iglesia, pero al mismo tiempo es muy crítico con el clero. ¿Cómo califica esa posición?

Publicidad

Desde el punto de vista que él se declara católico practicante tiene suficientes elementos de juicio para darse cuenta de que lo que hacemos los pastores no está fuera de nuestra competencia. Ahora que políticamente tome otras consideraciones o haga otras conjeturas, pues eso ya depende de él.

¿Considera a Correa un católico resentido con la cúpula de su Iglesia?

No queremos hacer juicios de valor. Esa es una respuesta personal que debe darse para sí mismo y para la colectividad por su condición de mandatario.