AGENCIAS
TRÍPOLI-WASHINGTON.- Estados Unidos bloqueó ayer 30.000 millones de dólares de activos de Libia y planea movilizar unidades navales y aéreas hacia las costas de ese país para presionar la salida de Muamar Gadafi, quien dijo sentirse "traicionado" por Occidente.

En las ciudades de casi toda la mitad oriental del país, donde está la infraestructura petrolera, y en algunas ciudades del Occidente, la oposición y militares disidentes se preparaban para enfrentar una ofensiva de las fuerzas del gobierno.

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Gadafi está parapetado en Trípoli y ciudades cercanas, respaldado por guerrilleros, fuerzas paramilitares del régimen y mercenarios, todos mejor armados que el Ejército.

En una entrevista a la periodista del canal estadounidense ABC Christiane Amanpour, Gaddafi se niega a reconocer las protestas en Trípoli, asegura que los libios lo aman y "morirían por protegerme". Afirma que se siente "traicionado" por la ONU y sorprendido" porque Occidente le ha "abandonado" en su lucha contra los "terroristas", culpando otras vez del levantamiento a Al Qaeda.

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Para asegurarse la "lealtad" de los pobladores de Trípoli, Gadafi entregó un "bono de ayuda a las familias libias" 500 dinares (unos 400 dólares).

Ayer el Pentágono informó que posiciona fuerzas navales y aéreas en torno a Libia, en momento en que Occidente plantea una posible intervención militar contra Gadafi.

Las Fuerzas Armadas de EE.UU. tienen una presencia regular en la zona y la sede de la Quinta Flota está en Baréin.

Pero la oposición libia se apresuró ayer en rechazar toda operación militar extranjera para terminar con el régimen de Gadafi, afirmando que esta alternativa les quitaría legitimidad de cara al futuro, a pesar de los ofrecimientos de la comunidad internacional.

"El resto de Libia será liberado por el pueblo libio", afirmó en Bengasi el portavoz del comité de la revolución, Abdelhafez Ghoqa, rechazando "toda injerencia militar extranjera".

La insurrección, que conformó el domingo un "Consejo Nacional" compuesto por las "ciudades liberadas", cuenta con el apoyo de la comunidad internacional y elabora planes para marchar sobre Trípoli, donde Gadafi, de 68 años y en el poder desde 1969, está pertrechado y sin querer rendirse.

La Unión Europea (UE) adoptó ayer un embargo de armas contra Libia, así como la congelación de los haberes y la prohibición de visados para Gadafi y 25 allegados suyos, ampliando el número de personas afectadas por las sanciones votadas el sábado por el Consejo de Seguridad de la ONU.

Un próximo paso podría ser una zona de exclusión aérea, medida que según Italia, que ha mantenido relaciones cordiales con su excolonia, sería "sin duda útil" porque "evitaría los bombardeos de Cirenaica (este) y de las zonas que se escaparon al control del régimen".

Ayer la aviación de Gadafi bombardeó depósitos de municiones en zonas controladas por la rebelión y fuentes opositoras dijeron que su fuego antiaperreo derribó un helicóptero de las fuerzas que apoyan al líder libio cerca de Misrata (150 km al este de Trípoli) .

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo que más de mil personas podrían haber muerto y unas cien mil han emigrado.

Mientras, el presidente venezolano Hugo Chávez reiteró ayer que no condenará a Gadafi porque no le consta que sea un asesino pero condenó una posible acción militar contra Libia y propuso crear una misión internacional que medie para evitar una guerra civil en el país norafricano.

"Como todo el mundo dice que Gadafi es un asesino, ¿Chávez lo va a decir? Pues no me consta", dijo Chávez. "Ya Estados Unidos dijo que está listo para invadir Libia. Y casi todos los países de Europa" han condenado a Libia. "¿Qué quieren? El petróleo de Libia", aseguró.