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Wael Ghonim, el símbolo de la irreverente juventud egipcia

"Felicitaciones, Egipto, el criminal se fue del palacio". Así celebró en Twitter el joven Wael Ghonim, cibermilitante y ejecutivo egipcio de Google.

EL CAIRO. Wael Ghonim (C), gerente de Google, fue vitoreado en la plaza Tahrir, donde se dirigió a los cientos de miles de manifestantes contra el gobierno, tras pasar doce días preso. Foto: redaccion

AFP
EL CAIRO.- Licenciado en informática y máster en administración de empresas, impulsó la primera revolución por internet, guiando a través de las redes sociales Facebook y Twitter, el levantamiento que logró la caída de Hosni Mubarak.

"Cibermilitante" y dinámico ejecutivo del gigante de internet Google en Egipto, a Wael Ghonim se lo considera en gran medida responsable de la caída del presidente de ese país, Hosni Mubarak, al impulsar a cientos de miles de opositores gracias a la red social Facebook.

Con apariencia de joven actor, gafas de intelectual y mirada brillante, Wael Ghonim, de casi 30 años, creó una página en la red social, con cientos de miles de seguidores, donde pedía salir a las calles el 25 de enero para exigir la caída del régimen de Mubarak, en la que se denomina "Revolución Facebook".

Además reveló que es el administrador, hasta ahora anónimo, de otra página Facebook, "Somos todos Jaled Said", en homenaje a un joven asesinado en junio por policías fuera de un cyber café de Alejandría.

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La imagen de su rostro desfigurado recorrió el país e incendió la red. "Todos somos Jaled" se convirtió en un grito de guerra que reflejaba el rechazo al régimen de Mubarak.

Licenciado en informática en la Universidad de El Cairo y máster en administración de empresas, Ghonim es jefe de marketing de Google para Oriente Medio y África del Norte. Está casado con una estadounidense y tienen dos hijos, con los que viven en una casa con piscina en Dubai, en los Emiratos Árabes Unidos.

Es la esperanza para agrupar a los jóvenes egipcios, demócratas, laicos, islamistas, cristianos, muchos de ellos profesionales y "bloggers", que dejaron trabajos y familia para instalarse en carpas improvisadas en la emblemática plaza Tahrir (Liberación) de El Cairo.

"Vine aquí para ver a Wael, todos lo esperamos", dice Abdelramán, un joven manifestante.

Decidió regresar a El Cairo el 23 de enero, poco antes de las manifestaciones y, según diario español El Mundo, "el 25 participó en las protestas y tenía previsto ir con su hermano a las manifestaciones del viernes. Pero no llegó. La alarma saltó entre sus familiares cuando descubrieron que su teléfono había sido desconectado". Y se confirmó cuando testigos aseguraron que había sido arrestado por los temidos servicios de seguridad del Estado que lo liberaron luego de mantenerlo detenido doce días, con los ojos vendados e interrogado por acusaciones de ser agente de potencias extranjeras.

Una vez libre, el pasado martes hizo una entrada triunfal a la plaza Tahrir: "No soy un héroe, dormí durante 12 días. Ustedes son los héroes, ustedes que se quedaron aquí en la plaza, los que participaron en las manifestaciones, sacrificaron su vida, fueron golpeados, detenidos y expuestos al peligro", afirmó, visiblemente agotado. "No soy un héroe", repitió. "Escribía con un teclado en internet y no ponía mi vida en peligro".

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Luego gritó la consigna de las manifestaciones: "Mubarak, vete, vete, vete". La multitud respondió con gritos, silbidos y aplausos ensordecedores.

Entre quienes lo aclamaban estaba Farhat Ahmad Ali, de 32 años, determinado a resistir pese al alto precio que está pagando: el jueves de la semana pasada, en ese mismo lugar, dos de sus hermanos murieron: uno de ellos, ingeniero, de un disparo de un francotirador en la cabeza, y el otro, médico, tras ser apaleado con un objeto metálico por gente de Mubarak.

"Más del 60% de la población egipcia tiene menos de 35 años (...) y si insistimos en que las cosas cambien, las cosas tienen que cambiar", sostiene Shaima Ulaimi, traductora de inglés de 33 años y 'blogger' hace tres.

Es un movimiento colectivo y espontáneo, carente de un líder. Por eso ponen sus esperanzas en Ghonim. "Esperamos que nos dé su idea sobre el próximo paso. Aunque ha dicho que no quiere formar un partido político, tenemos la esperanza de que lo haga", dice Rami Ghanem, abogado de 32 años.

"Me gustaba llamar esto la revolución Facebook, de (la generación) internet, pero después de ver a la gente aquí, diría que es la revolución del pueblo egipcio", afirma Ghonim.

"Ahora estamos discutiendo cómo ir hacia adelante", tras la salida de Mubarak, añade Shaima, mostrando su desconfianza hacia las fuerzas políticas tradicionales. "Todo el mundo está buscando sacar tajada, pero la gente aquí no es tonta y no dejará que eso suceda", asegura.

Enfatiza que no quiere cambios impuestos de afuera "ni que vengan en un tanque como en Irak" y se desmarcan de los radicales Hermanos Musulmanes: "Nunca habrá fundamentalismo islámico en Egipto porque nadie lo quiere. Queremos un Estado laico", afirma.

"Queremos una verdadera economía de mercado y que se dé a los jóvenes la posibilidad de un trabajo", agrega, Mohamed Zakaria, un empleado de marketing de 34 años.

Detalles: Sus opiniones
Dispuesto a morir
Aunque Ghonim evita los medios de prensa tradicionales y prefiere comunicarse directamente a través de las redes sociales, otorgó una entrevista al canal informativo CNN, donde se declaró "dispuesto a morir" por el cambio en Egipto.

Sentir la libertad
"Estoy seguro de que seremos libres pronto. Tengo menos de 30 años y siento que veré lo que es la libertad antes de alcanzar la treintena", afirmó.

Una bendición
Luego de ser liberado tras pasar doce días preso, escribió en su cuenta de Twitter: "La libertad es una bendición por la que merece la pena luchar".

Redacción
Redacción

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