Patricia Villarruel
Madrid.- Los alimentos cotidianos y populares no están reñidos con la alta cocina. Son terreno fértil para una restauración de calidad. Es lo que demostró Ecuador a lo largo de las tres jornadas de la novena edición de Madrid Fusión, de la mano de dos maestros, el chef Santiago Chamorro y el sumiller (experto en vinos) Michael Ruiz. Un millar de comensales degustó de los platos del primero y los cocteles del segundo en el stand que el país contó en una de las citas del sector más importante del mundo.