RTS, 50 años de sintonía

César Augusto y Giselle Villagómez (d) actúan en ‘El Clan del 4’, espacio de los años setenta. Montaje de El tótem milagroso, obra que se presentó en la década de los sesenta en el espacio ‘Rapsodia ecuatoriana’. Vicente Bowen. En los sesenta, José Rosenbaum hizo prácticas en los estudios de televisión de ABC (Estados Unidos). Ángela Játiva (i) y Rosario Ochoa en una producción sesentera.
César Augusto y Giselle Villagómez (d) actúan en ‘El Clan del 4’, espacio de los años setenta.
César Augusto y Giselle Villagómez (d) actúan en ‘El Clan del 4’, espacio de los años setenta.
Montaje de El tótem milagroso, obra que se presentó en la década de los sesenta en el espacio ‘Rapsodia ecuatoriana’.
Montaje de El tótem milagroso, obra que se presentó en la década de los sesenta en el espacio ‘Rapsodia ecuatoriana’.
Vicente Bowen.
Vicente Bowen.
En los sesenta, José Rosenbaum hizo prácticas en los estudios de televisión de ABC (Estados Unidos).
En los sesenta, José Rosenbaum hizo prácticas en los estudios de televisión de ABC (Estados Unidos).
Ángela Játiva (i) y Rosario Ochoa en una producción sesentera.
Ángela Játiva (i) y Rosario Ochoa en una producción sesentera.
5 de Diciembre, 2010
5 Dic 2010

“El primer canal del Ecuador” es el eslogan que RTS acuñó en este año, a propósito de sus bodas de oro. Los 50 años que esta estación cumplirá son también los 50 años de la historia de la televisión nacional, pues fue el primero en emitir su señal.

Sucedió el 12 de diciembre de 1960 y un año después de que José Rosenbaum trajera de una feria de su natal Alemania tres cámaras, una caña para boom (brazo extensible para sostener el micrófono por encima de los personajes que realizan una escena), una consola de sonido, un transmisor pequeño, campanas y reflectores de luces con sus respectivos cables y conectores, y dos micrófonos.

El inventario de lo que se consideró entonces un equipo para circuito cerrado lo hace Vicente Bowen, quien fue convocado por Rosenbaum y su esposa, la ecuatoriana Linda Zambrano, para que se convirtiera en el primer camarógrafo de una aventura llamada televisión.

Bowen, quien nació en Bahía de Caráquez pero creció en Manta, había aprendido fotografía, dice, porque su padre tenía en el puerto manabita un estudio de revelado y Zambrano, su tía, sabía de sus conocimientos.

“Las cámaras tenían tres lentes que se cambiaban por delante; eran pequeñas (medían 30 x 15 cm y pesaban 30 libras), pero sus bases estaban hechas con gruesas planchas de los buques”, acota Bowen, quien reside en Guayaquil desde el 17 de febrero de 1957, cuando que llegó huyendo de su casa para evitar el castigo de sus padres por el robo de su máquina de escribir, que sufrió en el colegio.

En Alemania a los Rosenbaum les recomendaron asignar a electricistas el trabajo de iluminadores; a radiotécnicos, de operadores de sonido; y a fotógrafos, de camarógrafos, señala Bowen. “En Quito se hicieron las primeras pruebas porque él pensó en poner la televisión allá, pero no tuvo eco. Les decían los ‘telelocos’, por las demostraciones que con el equipo que había formado hacía del circuito cerrado”.

Incluso para apoyar el intento, la Unión Nacional de Periodistas capitalina hizo una programación especial por el 10 de Agosto y presentó un simulacro de televisión, pero no hubo acogida.

De regreso a Guayaquil, el 29 de septiembre de 1959 se hicieron las primeras pruebas en las instalaciones de radio Cenit, donde los equipos permanecieron durante una semana. Este fue llevado luego a ferias de Manta y Cuenca.

Un importador de electrodomésticos, añade Bowen, trajo algunos televisores que fueron ubicados en la Plaza de San Francisco, el salón Costa (que quedaba en Boyacá y 9 de Octubre) y el salón Derby (frente a la Plaza del Centenario).

Bowen estaba con una cámara en radio Cenit y el ingeniero alemán Heins Scheiffer, en San Francisco. Todos conectados por cables. “La gente se aglomeró ante los televisores”, dice.

Pero los Rosenbaum no contaban con un lugar donde instalar la televisión ni con la concesión de una frecuencia. Para lo primero solicitaron a los directivos de la Casa de la Cultura del Guayas les cedieran el quinto piso de su sede. Para lo segundo, Rosenbaum presentó, en abril de 1960, una solicitud de frecuencia, pero se la negaron por ser extranjero. Con una autorización notariada, Zambrano replanteó el trámite.

El ex presidente Sixto Durán-Ballén, entonces ministro de Obras Públicas y Comunicaciones del gobierno de Camilo Ponce, firmó el decreto. “Y tras la colocación de una antena de 180 m, para lograr un mayor alcance, se logró abrir la señal”.

Bowen agrega que la primera emisión salió al aire a las 17:00, con dibujos animados y musicales, todos en película de 16 mm y en blanco negro. “Por la noche hubo una ceremonia inaugural”. En adelante, los programas que se presentaron fueron documentales, dibujos animados y musicales. La señal se abría de 17:00 a 22:00, de lunes a domingo. “En enero de 1961 el actor y director Paco Varela y su elenco empezaron a hacer miniseries de 10 minutos”.

RTS, 50 años de sintonía
Cine y TV
2010-12-04T16:01:54-05:00
Aniversario. El canal guayaquileño fue el primero de la TV ecuatoriana. Nació por iniciativa del alemán José Rosenbaum.
El Universo

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