Jorge Martillo Monserrate
.- Esa noche, Manuel Larrea inició su concierto. Pero de pronto, un corte de energía dejó el salón a oscuras, aunque su piano siguió sonando. Un poco antes, habíamos conversado con Manuel -quien a sus 34 años edad-, evocó su infancia en Portoviejo. Recordó a su abuelo Federico Larrea, quien siempre cantaba a viva voz o acompañado por una guitarra o un piano, instrumento del que era profesor y también reparaba en Portoviejo y ciudades cercanas.
















