Lo que se inició como una denuncia sobre una supuesta compra irregular de equipos para la lucha contra el cáncer, realizada por miembros del directorio de Solca-Manabí, derivó en la revelación de un supuesto cobro irregular de dietas por parte del asambleísta del Prian Tito Nilton Mendoza, integrante del directorio de esa entidad que se financia en parte con fondos estatales.
Según Denis Guillem, presidente de ese organismo, Mendoza ha cobrado dietas desde noviembre del 2007 hasta el mes pasado, pese a que la Constitución le prohíbe recibir sueldos de dos organismos que manejan recursos estatales.
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A $ 68 mil ascendería el monto que el asambleísta Mendoza habría cobrado en ese periodo de casi tres años –a un promedio de $ 2 mil mensuales– y cuya inobservancia a la ley recién la plantea el mismo Guillem, quien incluso ha llamado a una sesión de los trece miembros del directorio para hoy, en la que se planea exponer el caso.
Guillem dijo que está convencido de que en la reunión se pedirá la salida de Mendoza, pues incurre en una falta señalada en el art. 127, inciso 2 de la Constitución. Este marco legal indica que los asambleístas no podrán “ofrecer, tramitar, recibir o administrar recursos del Presupuesto General del Estado, salvo los destinados al funcionamiento administrativo de la Asamblea Nacional”.
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El numeral 4 señala también que les está prohibido a los asambleístas “percibir dietas u otros ingresos de fondos públicos que no sean los correspondientes a su función de asambleístas. Mientras que el 5 les prohíbe aceptar nombramientos, delegaciones, comisiones o representaciones remuneradas de otras funciones del Estado.
En el inciso 7 de ese mismo artículo se menciona que quien no acate la disposición perdería su calidad de asambleísta. “Aquí hay dos alternativas: o es ignorante o es inmoral, ignorante porque no ha leído la Constitución y si la ha leído y si sabe que está incurriendo en una falta, es inmoral”, destacó Guillem, quien además es primo de la mamá del asambleísta cuestionado, parentesco que según él no implica nepotismo.
Frente a esta denuncia, Mendoza recalcó que los recursos económicos recibidos por ser parte del directorio de Solca-Manabí “son dietas simbólicas y unas compensaciones por las reuniones a las que asisto”.
“De mis propios peculios pago los pasajes y esas dietas no me subvencionan nada, más bien yo gasto más de lo que gano que es una dieta honorífica”, recalcó Mendoza.
Al consultarle a Guillem por qué los miembros del directorio, sabiendo de la condición de asambleísta de Mendoza, no denunciaron o prohibieron que este cobrara las dietas, declaró que no sabían del particular. Guillem indicó que notificará a la Asamblea Nacional sobre el caso para que se verifique el accionar de Mendoza.
Guido Romero, miembro del directorio de Solca-Manabí, indicó que ellos desconocían del caso. Romero labora en la Dirección Provincial de Salud y declaró que recién hace poco tiempo –no especificó fecha– conocieron del impedimento de Mendoza por cobrar dietas.
“Si nos hubiéramos dado cuenta de esto o alguien nos hubiera hecho conocer (de la ilegalidad del asambleísta), no habríamos aceptado”, relató el integrante del directorio.
Textuales: Los protagonistas
Denis Guillem
Presidente del directorio de Solca-Manabí
“Aquí (en el cobro de dietas por parte del asambleísta) hay dos alternativas: o es ignorante o es inmoral”.
Nilton Mendoza
Asambleísta y miembro del directorio de Solca
“(Los pagos) Son dietas simbólicas y unas compensaciones por las reuniones a las que asisto”.