AFP
QUITO.- Un juez ecuatoriano anuló la sanción por la que un equipo de fútbol de lesbianas fue expulsado de un campeonato barrial en Quito tras besarse en público, acto que los directivos del torneo consideraron obsceno.

El episodio que originó el castigo ocurrió en julio de 2009 en la cancha de La Floresta, un barrio obrero del noreste de Quito donde se disputa un torneo femenino que desde 2005 tiene entre sus animadores al club Guipúzcoa, integrado por 22 futbolistas amateur, en su mayoría lesbianas.

Tras disputar un partido, las jugadoras subieron a la tribuna para ver el siguiente encuentro, y allí una seguidora de otro equipo comenzó a filmarlas, cuenta a la AFP Karen Barba, líder del conjunto que ya había vivido situaciones similares.

Dos jugadoras respondieron con irreverencia y se besaron frente a la cámara, desatando la ira de otros espectadores que las increparon obligándolas a abandonar el escenario.

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"Estaban hartas de eso y decidieron darles de qué hablar. Fue un beso de descanso por toda esta agresión", asegura Barba, una estudiante de abogacía de 26 años y defensora de los derechos de las lesbianas.

Los directivos de la Liga La Floresta -que organiza el certamen- convocaron el 22 de julio a una asamblea que decidió unánimemente la expulsión del plantel por un año, alegando que las jóvenes habían cometido un acto "obsceno" que atentaba "contra la moral y las buenas costumbres".

Guipúzcoa, que cambió su nombre original Saltamontes de Venus por una regla del campeonato que obliga a llevar los de las calles del sector, ya había estado cerca de la expulsión en 2007 bajo acusaciones de que sus integrantes tenían sexo en los camerinos.

"Un dirigente empezó a meterse a los vestidores a tomarnos fotografías, a grabarnos, según él para tener pruebas de nuestros actos inmorales", sostiene Barba, indicando que la persecución comenzó en 2006 cuando el equipo se confesó lésbico.

Luego de la expulsión, el club inició un proceso legal para ser reintegrado, logrando resoluciones favorables de la Defensoría del Pueblo y la entidad que agremia a las ligas barriales.

Aun así, la Liga se negó a restituir al plantel que entonces interpuso un recurso de amparo, el cual acaba de ser fallado a su favor por un juez de garantías penales.

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El juez consideró que la entidad vulneró el "derecho al deporte" y normas constitucionales que proscriben la "discriminación a la mujer" y las conductas lesbofóbicas.

La decisión fue apelada por el abogado de la Liga, Félix Zambrano, quien asegura que las jugadoras no fueron expulsadas por su orientación sexual, sino por actos obscenos como "darse besos y acariciarse las partes íntimas en público".

"Varios dirigentes confirman que en sus clubes también existen lesbianas, a diferencia de que las señoritas no demuestran su afecto en forma pública ni exagerada", declaró a la AFP.

Barba estima "buena" la sentencia, pero pedirá que sea ampliada para que incluya medidas cautelares contra el hostigamiento, que a veces viene de otras jugadoras.

"Han alegado, cuando ganamos, que les hemos tocado sus partes íntimas", dice, y advierte que si no hay tal garantía Guipúzcoa no volverá a competir.

El incidente puso de relieve los tabúes que persisten en Ecuador en torno a la homosexualidad -despenalizada en 1998-, pese a que la Constitución de 2008 garantiza los derechos de las minorías sexuales en este país con fuertes raíces católicas.

"Hay un desfase en el ritmo sociocultural y el del marco legal. Pero ya hay jurisprudencia, ahora el trabajo es construir nuevos imaginarios", opina la antropóloga y catedrática María Virgina Herdoíza.