En silla de ruedas, con coches en los que iban sus bebés o simplemente deteniéndose en las veredas, decenas de personas observaron cómo representaciones de animales gigantes, zanqueros y malabaristas se tomaron la noche del jueves pasado la calle 13, en el centro de Manta. La comparsa, que se organizó para inaugurar el ya tradicional Festival Internacional de Teatro de Manta, en su edición 23, concitó la atención de transeúntes y familias enteras, quienes se agolparon en las esquinas para observar el paso colorido de carros alegóricos y escuchar que la fiesta del teatro se encendió en esta ciudad.