Según el más reciente informe de la ONG Remesas.org, durante el primer trimestre de 2010 los inmigrantes que viven en España enviaron más dinero a sus países de origen que en el mismo periodo del año anterior.

Según el informe, en total se registraron remesas por 1.666 millones de euros (2.149 millones de dólares), un 0.6 por ciento más que en 2009, sin embargo, esta alza no se debe a la superación de la crisis económica del país sino a un mayor esfuerzo de los inmigrantes por aumentar su capital.

Para Iñigo Moré, director Remesas.org, los inmigrantes "han modificado su patrón de gasto", vendiendo objetos personales y reduciendo sus propias necesidades para enviar a sus países un poco más de dinero.

El estudio indica que, aunque las condiciones de la economía española han detenido su deterioro, sería ingenuo atribuir esta situación únicamente a que se esté atenuando la incidencia de la crisis entre los emigrantes.

Esta variable se justifica de acuerdo a la Encuesta de Población Activa (EPA), que este trimestre reportó en España un poco más de 2,5 millones de extranjeros activos, 4,7% menos que en el mismo periodo de 2009, mostrando el estancamiento de la renta salarial global de los inmigrantes.