En la comunidad San Pablo de la parroquia Santa Rosa, al suroccidente de Ambato, las corridas de toros de pueblo durante sus fiestas patronales son como un rito. Son el acontecimiento mayor de los festejos que duran casi un mes, desde el 29 de junio al 20 de julio. En ese lapso hay diez corridas. La última jornada, que se cumplió el pasado martes, está dedicada exclusivamente a las mujeres, que con valentía se lanzan al ruedo a enfrentar a los animales y competir por un premio de cien dólares, un trofeo o una colcha, una especie de tapiz adornado con el dibujo de un toro y otras inscripciones.
















