El miércoles pasado, cientos de personas se asomaban desde las barandas del segundo y tercer piso de San Marino, en espera del espectáculo; otras trataban de estar cerca del escenario “setentero” en el Bloque Central de la planta baja, mientras escuchaban una música suave que se escapaba sigilosamente por las puertas. Otras aprovechaban para fotografiarse con un joven que imitaba al Rey del pop y con otros chicos que lucían pantalones acampanados o cabellos con estilo afro.
El show, que formaba parte de las celebraciones por el séptimo aniversario de San Marino, estaba por empezar.
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De repente, el sonido del motor de dos motocicletas encendió a los asistentes. Todos se pusieron atentos. Los vehículos, que transportaban a chicos vestidos con trajes de la década de los setenta, llegaron finalmente al colorido escenario.
Luces tecnicolores y una melodía de la época puso a bailar a los jóvenes, que dieron la apertura a la adaptación ecuatoriana del musical estadounidense Grease (Vaselina), protagonizado originalmente por John Travolta y Olivia Newton-John.
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Poco antes de que la melodía llegara a su fin, apareció la actriz que interpretó a la directora del instituto Rydell (donde estudiaban los protagonistas y sus compañeros) e hizo salir corriendo del proscenio a los colegiales. Adaptado al guión oficial de Grease, la actriz comentó –con cierta ironía– que sentía mucha “pena” porque sus estudiantes estaban cerca de su graduación. Inmediatamente, después de sus palabras, el grupo de la academia Danzas Jazz, dirigido por José Miguel Salem, dio inicio a la historia de Danny Zuko y Sandy Dee, y de sus amigos, la pandilla de Las damas rosas y de los T-Birds.
El grupo cantó y bailó las canciones de Grease, traducidas al español, como fue el caso de Verano de amor, en la que los dos jóvenes, Danny y Sandy, cuentan a sus amigos, cada uno por su lado, cómo se conocieron durante las vacaciones del colegio. El romanticismo de esa escena fue alejado fuera del telón para dar paso a Grease Lightning, la canción interpretada por los rudos chicos del grupo T-Birds y que conservó su título original para la entonación del coro.
La gente se deleitaba con los altos y bajos de aquellos ritmos musicales que arrancaron algunos suspiros y gritos de emoción. El musical finalizó con la canción You’re the one that i want (Tú eres el único al que quiero), con la cual Danny y Sandy se declararon abiertamente su amor y se unieron como pareja, ante la felicidad de sus amigos. Explosivas luces y los aplausos del público pusieron fin al clásico musical hollywoodense.
Antonio Albán, quien asistió al show, expresó que la adaptación de Grease fue un espectáculo de primer orden. Por su parte, Gabriela Santillán comentó, entre risas, que lo mejor del musical fue ver “bailar a Andrés Rivadeneira” (quien hizo el papel de Danny Zuko).
“No es la primera vez que interpreto este papel, pero cada puesta en escena es un nuevo desafío”, expresó el bailarín.
Lorena Weisson, jefa de Mercadeo del centro comercial, aseguró que las actividades que se hacen son un agradecimiento a los clientes.
Hasta hoy, a partir de las 19:00, habrá desfiles de moda de distintas marcas, y mañana habrá un tributo a la banda The Beatles a las 17:00.