“En todo lo que yo hago está la expresión de mi carácter, pero existen diversos momentos de manifestar, de interpretar mis ideas. Por eso la pintura que admiro es teatral, escenográfica”. Esta expresión del fallecido artista multifacético ecuatoriano Eduardo Solá Franco sintetiza lo que el crítico de arte Rodolfo Kronfle interpretó sobre su producción creativa y por esa razón la curaduría de la muestra Solá Franco: el teatro de los afectos, que se abre hoy, se sustenta en diversos actos, a modo de pieza teatral, según la temática que abordan las obras.

Esa exposición reúne un promedio de 100 cuadros, entre acuarelas, pinturas y dibujos, además de la proyección de 3.600 ilustraciones de cuatro de sus diarios y diez películas experimentales. Esta actividad es el resultado de una investigación iniciada en octubre pasado por Kronfle y Pilar Estrada, jefa del Museo Municipal.

Los trabajos, seleccionados a partir de una revisión de 40 colecciones privadas, que luego se redujeron a 30; y también de un conjunto de obras del Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo (MAAC), se exhibirán hasta el próximo 10 de julio, en las salas Polivalente, de Exposiciones Temporales y de Arte Contemporáneo del Museo Municipal, en Sucre entre Pedro Carbo y Chile.

La muestra se clasifica en cinco actos, cuatro a cargo de Kronfle y uno de Estrada. En ‘Cuestión de estilos’ se presentan obras en las que se percibe una marcada corriente simbolista. A muchas de estas se incorporan elementos oníricos marcados del surrealismo.

En ‘My Book of Pleasure (Mi libro de placer)’ se recoge una serie de autorretratos y retratos a terceras personas.

En ‘Mito, religión y fantasía’ se recopilan trabajos que guardan “una reinterpretación personal de temas mitológicos, bíblicos y del manejo del tiempo”. Dentro de esta sección, dice Kronfle, se exponen cuatro murales de Solá que no se han visto en Ecuador y que volvieron al país luego de su muerte en 1996.

En ‘El impulso autobiográfico’, poemas de otredad (la condición de ser otro) “se prevé demostrar cómo en cierto modo la obra de Solá es autobiográfica y cómo muchos de los elementos representados, de los cuales no se tiene pista, se encuentran con claves concretas en sus trabajos literarios”. Y en ‘Solá el excéntrico, los cuadros del desván’ se recoge un conjunto de pinturas por cuya técnica “pareciera que están arruinados por el tiempo, lo que trata de demostrar es el final de la vida, la felicidad o el poder”. La muestra revisa las conexiones que hay entre la literatura, la cinematografía y la pintura del artista dentro de su dinámica y constante creatividad.

Apuntes
Rodolfo Kronfle define a Eduardo Solá Franco como el pintor ecuatoriano más cosmopolita del siglo XX, mientras Pilar Estrada lo considera “el artista más complejo del siglo pasado”.

Un libro que se publicará el 8 de julio también será el resultado de la investigación de Kronfle y Estrada sobre Solá Franco.