El ex dirigente del desaparecido movimiento Alfaro Vive Carajo (AVC), Juan Cuvi, aclaró esta mañana que no está demandando a nadie por las torturas que se cometieron contra él, en el gobierno del extinto ex presidente León Febres-Cordero (1984-1988), y que consta en el informe de la Comisión de la Verdad, revelado el pasado lunes y entregado ayer a la Asamblea Nacional.

Sin embargo, considera que la justicia debe ser aplicada por igual a todos los ecuatorianos. "Tal como a nosotros se nos juzgó, se nos aplico la ley, debe
ocurrir lo mismo con las personas que cometieron crímenes que, además,
son considerados de lesa humanidad", dijo este miércoles a Citynoticias (89.3 FM en
Guayaquil).

En este sentido, señaló al actual alcade de Guayaquil, Jaime Nebot, quien en esa época se desempeñaba como Gobernador del Guayas, "la máxima autoridad de la Policía", como corresponsable de los actos de torturas, "al haber estado al tanto de los hechos que se sucedían", dijo.

"Es corresponsable de lo ocurrido durante todo ese tiempo que yo estuve detenido, torturado durante 31 días, en las dependencias policiales de Guayaquil", dijo.

Argumentó que Nebot estuvo presente en un interrogatorio que se le hizo en una de las dependencias donde lo tenían vendado y esposado, "lo que constituye de alguna manera una complicidad".

Aseguró que no se considera una víctima porque como miembro del grupo sabía exactamente a qué se enfrentaba. "Tomamos una decisión de enfrentarnos fundamentalmente al Gobierno autoritario de Febres-Cordero, y en ese sentido pues somos conscientes de los riesgos que implicaba esta acción", aseveró.