Jorge Martillo Monserrate
.- Su vida está atada a las cuerdas de su requinto. "A la edad de 6 años me enamoré de la música", confiesa Rosalindo Quintero, quien hace 80 años nació en Cuenca donde su padre tocaba bandoneón, guitarra, piano y también arreglaba esos instrumentos. Contra viento y marea aprendió a tocar guitarra porque en Cuenca decían que la música era una profesión de borrachos.

Ya a los 12 años vivía de la música. Formó un dúo con su hermano materno Joel Alvarado. Dos años más tarde era parte del trío Los Campiranos. Luego integró el grupo de música bailable Periquín y sus Swing Boys.

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A los 20 años decide, junto a su esposa, venir a Guayaquil. "En Cuenca ya estaba queriéndome dominar el licor, el purito para el frío", recuerda con picardía. Aquí no encontró trabajo en joyería, oficio que aprendió en su ciudad natal. Entonces, la música volvió a cruzarse en su camino.

Fue cuando junto con Eduardo Elizalde y Jorge González conformaron el trío Los Latinos y empezaron a trabajar en programas musicales de diversas emisoras radiales y también se inició su ciclo de grabaciones con diferentes artistas.

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A sus 25 años cambia la guitarra por el requinto. Instrumento por cuya magistral ejecución, la prensa de Puerto Rico lo llegó a bautizar como el Rey del Requinto.

Desde 1955 hasta 1970 fue director artístico de la casa disquera Onix. Etapa fructífera de magníficas grabaciones con artistas nacionales. ¿Quiénes eran los integrantes del conjunto de Rosalindo Quintero?, le pregunto y evoca al gran guitarrista riobambeño Sergio Bedoya; Juan Ruiz, guitarrista acompañante; el compositor y contrabajista Carlos Silva Pareja; cuando Silva enferma y muere ingresa Ramón Alarcón, quien por muchos años fue su brazo derecho en los arreglos musicales; también el arpista Gonzalo Castro, el requintista Bolívar Lara y otros.

Lo cierto es que el éxito de muchos artistas fue también posible gracias a la dirección de Quintero. El inicio de la carrera del gran Julio Jaramillo hacia 1956 está marcado por Rosalindo, quien junto a Francisco Feraud seleccionaban las canciones que este debería grabar.

No obstante, su relación con Julio había comenzado años atrás: "Caminando o en mi bicicleta llegábamos a Colón y Santa Elena donde los músicos dan serenatas. Íbamos a bromear, a conversar", recuerda entonando el requinto en su residencia de Capitán Nájera y Guaranda.

A la pregunta de por qué Julio Jaramillo sigue siendo escuchado, responde: "El estilo de cantar de Julio y el estilo de tocar mío, lo unimos e hicimos una sola interpretación. Un estilo propio. Julio cuando estaba afuera buscaba guitarristas que toquen parecido a mí y grababa las canciones adecuadas. Julio conservó ese estilo y le dio resultado porque grabó todo tipo de música con éxito".

En 1970 viajó a los Estados Unidos y dejó de ser director de grabación en Onix. Al año siguiente, cuando regresó ya se grababan canciones rocoleras: "Esa música no es la representación de la música tradicional del Ecuador". Cree que nuestra música hay que engrandecerla, renovarla y mantenerla vigente.

Por eso colaboró en la grabación del disco de Juan Fernando Velasco: "Fui allá y acompañé en el pasillo Sombras que canta él con Consuelo Vargas. Felicito a Juan Fernando porque está tratando de hacer lo mejor posible. El título mismo lo dice Con toda el alma. Estamos en la lucha que nuestra música no decaiga".

Y es que Rosalindo Quintero desde hace seis años dirige al grupo musical La Rondalla de la Escuela Superior Politécnica del Litoral, conformada por estudiantes de 18 a 24 años. "Les enseño a cantar y tocar música nacional. Ellos me piden aprender a cantar pasillos, pero cuando yo llegué solo hablaban de reggaetón y otras músicas de ellos. Hoy por hoy, los chicos van dándose cuenta de la valía del pasillo ecuatoriano. Esa es mi mayor satisfacción", expresa complacido.

Con La Rondalla ha grabado ya tres CD y el próximo mes o más tardar en julio presentarán el cuarto con doce temas de música nacional.

La vida de Rosalindo Quintero está atada a las cuerdas de su requinto y a nuestra música.