Una lesión en el tobillo derecho en mayo del 2009, cuando Luis Macías defendió la divisa de Liga de Portoviejo, llevó al Cocacho a tomar una decisión que por poco termina su carrera deportiva. El deseo de jugar hizo que el manabita aceptara infiltrarse el tobillo, lo que generó una lesión crónica, de la que hoy, con Barcelona, espera una recuperación total.

“Uno quiere jugar, sobre todo cuando está en un equipo pequeño como Liga de Portoviejo. La decisión (de infiltrarse) fue mía y sirvió porque le hice el gol a Barcelona (30 de mayo del 2009) cuando ganamos 1-0 en el Reales Tamarindos. Quería estar en ese partido y lo hice por eso, pero las experiencias quedan y nunca más volveré a caer en ese error”, señaló Macías.

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En marzo de este año se determinó que el jugador debía ser sometido a un trabajo de recuperación, como última instancia, antes de llegar a la cirugía, que está descartada.

“Se habló de la operación pero no se llegó a eso. Los factores de crecimiento que me pusieron en el tobillo hicieron su trabajo y estoy en condiciones”, explicó el atacante.

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Siete semanas después, el manabita retornó al campo de juego con el equipo de reservas de Barcelona, en el triunfo (4-3) ante Deportivo Cuenca, el fin de semana pasado.

“Estoy listo y por eso jugué con las reservas, pero jugar en el primer equipo representa mucha exigencia así que tenemos que esforzarnos”, señaló.

Para Cocacho la experiencia en Liga (P) fue difícil. “Esto no lo volvería a hacer porque no podría volver a jugar, mi tobillo no resistiría y se me acabaría el fútbol. Uno tiene que cuidarse porque primero está lo personal”, concluyó.