Freddy Macas
JAMBELÍ, El Oro.- Los pobladores de la isla Jambelí recuerdan que hace más de 20 años había que caminar cerca de 200 metros desde el malecón hasta llegar al mar; hoy esta distancia se ha reducido a cinco metros debido a fenómenos naturales como aguajes y oleajes.
En la isla habitan 300 familias, quienes viven de la actividad turística a través de negocios de comida, hoteles, transporte marítimo, artesanías y bares. Sin embargo, los daños de las olas provocaron que en el último feriado lleguen cerca de dos mil personas cuando el promedio superaba los diez mil.
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La situación, que a través de los años no ha tenido una solución definitiva, se agravó a finales del año pasado. Olas de hasta cuatro metros, según pobladores, ingresaron a una veintena de viviendas. Las aguas dañaron 50 metros del malecón y obligaron a la evacuación de dos familias.
Como acción paliativa y urgente los propios pobladores colocaron más de cinco mil sacos con arena para detener la fuerza del mar.
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Los daños desempolvaron viejas propuestas para proteger esta isla, considerada el balneario más importante de la provincia de El Oro. La colocación de geotubos, construcción de muros y hasta la reubicación del poblado entró en análisis.
El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) de El Oro encargó en este año a la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol) elaborar un proyecto para solucionar en forma definitiva la pérdida de playa.
Las opciones son la construcción de espigones (estructura de piedra que sale de la playa hacia el mar), muros de escolleras (especie de muro o rompeolas) y la unión de espigones con escolleras.
El COE resolvió impulsar el muro de escolleras y ahora espera la aprobación y el financiamiento de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos para la protección y recuperación de la playa en Jambelí.
Marcelo Zárate, técnico de la Secretaría de Riesgos de la provincia, explica que el proyecto consiste en ubicar una estructura rocosa de forma paralela a la playa y alejada a una distancia de 200 metros del filo de playa. Con ello se espera que las olas pierdan su fuerza y formen bancos de arena.
Luego que la secretaria nacional de Gestión de Riesgos, María del Pilar Cornejo, apruebe el proyecto, la Espol tendrá hasta julio para terminar los estudios definitivos, donde se establecerán los costos, aspectos sociales, económicos, impacto ambiental, distancia de separación entre las escolleras, la altura y profundidad del muro, entre otros aspectos.
Según los estudios de la Espol, el muro se construirá fuera del límite de la playa y su altura será de cinco metros, considerando que las olas que se registran alcanzan una altura de 3,5 metros. Para proteger la isla de Jambelí se debe construir nueve muros de escollera a lo largo de 1.700 metros, 10 km que tiene la playa.
Las escolleras son como pequeños islotes artificiales, cuya superficie favorece el desarrollo de especies marinas.
Una desventaja que encontraron los habitantes de la isla es que la estructura será visible en todo momento, en especial en marea baja.
Carlos Vélez, morador de la isla, señala que la nueva obra debe evitar daños al entorno natural y piensa que los muros afectarán la imagen de la playa y durante la construcción los turistas no vendrán y los que lleguen estarán incómodos.
"Yo creo que deben colocarse los geotubos o buscar otro sistema de recuperación", indica Vélez, quien recuerda que en los dos últimos años el mar se ha llevado 22 metros de playa debido a los fuertes oleajes.
Actualmente se realiza la colocación de 50 mil sacos con arena que serán utilizados para rehabilitar el muro provisional de protección en Jambelí.
En la obra trabajan 140 personas en la segunda etapa de la ubicación de sacos en la playa. El costo es de $ 133 mil.