En el Ecuador tenemos una gastronomía privilegiada y hemos sabido relacionar cada época con un sabor. Durante la Semana Mayor la tradición católica nos lleva a compartir la deliciosa fanesca en familia.

Este plato compuesto por granos secos, vegetales y pescado, es típico. Pero ¿de dónde viene la tradición?

Publicidad

Según el chef Freddy Álvarez Castro, autor de 10 libros de cocina, dos de ellos, ecuatoriana, el origen de la fanesca es incierto,  pero se le atribuye su autoría a doña Juana en la época colonial, que combinaba los granos secos para sus comensales en algo que ella llamaba Juanesca.

Sin embargo, se sabe que desde la etapa antigua los indígenas llamaban ‘Uchucuta’ a un platillo con las mismas características e ingredientes. El término significaba ‘granos tiernos’.

Publicidad

A decir de Álvarez, su prevalencia  es más bien católica porque en Semana Santa se comen los 12 granos que representan a los apóstoles y el pescado (bacalao) simboliza el cuerpo de Cristo.

Anteriormente, estos 12 granos se comían solo cocidos sin sal en calidad de ayuno el Viernes Santo. Pero luego se le fueron añadiendo otros ingredientes que le dan ese sabor tan auténtico y especial a la sopa que hoy llamamos fanesca. El Chef menciona que hay diferencias en cuanto a la fanesca de la Costa y de la Sierra.

“En la Costa se le pone maní, en la Sierra se acompaña con maduro frito y empanaditas de viento. En la Costa se la decora con rodajas de huevo duro”, aclara.

A la fanesca se suman otras delicias durante la Semana Santa. El dulce de higo, las delicadas humitas, el sabroso arroz con leche. En  la Sierra es tradicional el champú de mote.