Las duras declaraciones del presidente Rafael Correa contra “las exigencias” de los países interesados en contribuir a la Iniciativa Yasuní ITT desató una ola de renuncias que terminó ayer con la dimisión del canciller Fander Falconí, principal promotor del proyecto y uno de los ideólogos de la Revolución Ciudadana.

Correa, en su último enlace sabatino, dijo que él fue quien ordenó a la Comisión Técnica, creada para promocionar el proyecto, que no firme el fideicomiso para la administración de los recursos porque pretenden imponer sus reglas y el país perdería soberanía.

De forma enérgica, el Mandatario criticó el manejo de la negociación, pues, según él, los países que contribuirían con la iniciativa tendrían mayoría en el directorio del fideicomiso.

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Antes de estas declaraciones, el delegado del presidente en la Comisión, Roque Sevilla, reveló que las dos observaciones del secretario jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, impidieron materializar el proyecto en la Cumbre de Cambio Climático que se realizó en Dinamarca en diciembre del 2009.

Una de esas observaciones fue sobre la conformación de la directiva del fideicomiso para que el Ecuador tenga la mayoría y la segunda, sobre la duda de si con el proyecto se iba a proteger el 36% del territorio nacional. Ambas fueron resueltas de inmediato.

Las declaraciones de Correa dejaron en el limbo el proyecto Yasuní ITT y por ello renunciaron Yolanda Kakabadse y Roque Sevilla a la Comisión. Los demás integrantes, Francisco Carrión, Carlos Larrea y Marcela Aguiñaga, aún no se han pronunciado sobre el tema.

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En un comunicado de seis páginas, la Cancillería oficializó ayer la renuncia de Falconí y resaltó sus logros desde el 15 de diciembre del 2008, “insuficientes si no se los apoya con el cambio del modelo productivo simbolizado por la Iniciativa Yasuní ITT. Esta merece un compromiso mucho más explícito que la fijación de un plazo perentorio de seis meses”, refiere parte del documento.

Ecuador promociona desde hace dos años el proyecto para dejar en tierra el petróleo ubicado en el Parque Nacional Yasuní, una de las reservas ecológicas más importantes de la región, a cambio de una compensación económica de la comunidad internacional.

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El ex presidente de la Asamblea Constituyente, Alberto Acosta, calificó de lamentable la renuncia de Falconí y responsabilizó directamente a Correa de poner en riesgo el proyecto Yasuní ITT. “Es un duro golpe para el Gobierno y para el proceso de la Revolución Ciudadana. A mí me causan vergüenza las declaraciones del Presidente”, expresó.

Acosta cree que el Gobierno está preparando el terreno para explotar el ITT, que tiene 846 millones de barriles de petróleo, el 20% del total de la reserva de crudo en el país.

Hizo un llamado a la sociedad a buscar mecanismos para defender la no explotación del petróleo del Parque Nacional Yasuní, declarado por la Unesco como una de las 25 reservas mundiales de la biósfera y por la organización internacional World Wide Fund for Nature como el área protegida más importante del planeta.

“El Gobierno tiene que entender que no puede dar una orden para explotar el ITT. Esa orden tiene que ser aprobada por la Asamblea Nacional, que incluso puede llamar a una consulta popular”, dijo Acosta.

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Sevilla lamentó las declaraciones de Correa y especialmente las dudas sobre la gestión de los comisionados. “Para mí es inaceptable que el Presidente califique esta negociación de vergonzosa y que atenta contra la soberanía nacional”.

Correa dijo anoche, en el programa de TC Televisión denominado ‘Ellas preguntan’, sobre sus tres años de gestión, que respeta la decisión de Falconí.

“Es muy triste. Tengo que respetar su decisión, parece que se ha resentido por mis declaraciones del sábado. Yo he revisado las declaraciones y lo que he dicho es que nos tratan de imponer condiciones vergonzosas y he dicho que no se firme”.

Detalles: Ofrecimientos y apoyos
Recursos
Según Roque Sevilla, la Comisión Técnica había logrado apoyos concretos de Alemania, España y Bélgica por una cifra que va entre 972 y 1.232 millones de dólares, “que se podrían concretar en los próximos tres meses, y tenemos apoyos posibles de Francia y de Suecia por otros 532 millones de dólares”.

Declaración
El presidente Rafael Correa, en su discurso de posesión de su segundo mandato, el 10 de agosto del 2009, manifestó que la iniciativa Yasuní-ITT se enmarca en un sentido de justicia, soberanía y creatividad. Señaló además que por este proyecto “seguimos apostando porque estamos sentando un precedente que puede cambiar la historia”.

Apoyo
Algunos de los organismos que han manifestado su apoyo son la Comunidad Andina de Naciones, el Parlamento alemán, la Corporación Andina de Fomento, la Organización de Estados Americanos, la OPEP, entre otros.

Más datos: Proceso
3 de  junio del 2007
El ex ministro de Energía, Alberto Acosta, fue el primero en estampar su firma para no explotar el petróleo del Yasuní, como parte de la campaña en favor de esa zona considerada “el pulmón del mundo”. Representantes de la sociedad civil buscaban reunir un millón de firmas a fin de no explotar el petróleo del campo ITT.

3 de mayo del 2008
Acosta, quien ha estado vinculado al movimiento ecologista desde hace más de 20 años, trasladó a la Constituyente su preocupación por ese tema, aunque orientado al debate sobre un cambio de modelo de desarrollo económico.

2 de julio del 2008
El directorio de Petroecuador resolvió esperar hasta el 5 de octubre de ese año las ofertas internacionales para no explotar el área petrolera Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT).

22 de julio del 2008
Se inició la campaña promocional de donación de dinero para evitar la explotación del campo Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT). Para ello se creó el fideicomiso Fondo para la Transición Energética, que aspira a captar unos $ 350 millones por año.

18 de mayo del 2009
El canciller Fánder Falconí viajó a Argentina para presentar el proyecto Yasuní-ITT, que busca preservar la reserva.