Milton V., del 6° A, aguardaba en unas gradas al frente del aula a sus amigos. No pudo ingresar porque no pagó una cuota para el agasajo navideño. Mientras, sus compañeros devoraban un plato de pollo con papas.

Él, afuera, miraba los regalos que les dieron a sus compañeros. “Mis papás no tenían para pagar la cuota, por eso a mí no me dan nada. Mi papá trabaja lejos, en Ambato, es albañil, y mi mamá lava ropa”, decía.

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Después de la intervención de sus amigos y autoridades de la escuela Juan Montalvo pudo entrar al aula. Su rostro se iluminó cuando lo dejaron comer el suculento plato.

Hasta esta escuela Juan Montalvo del barrio Toctiuco (centro de Quito), donde estudian 560 niños, llegó el programa Rayuela Social con fundas de caramelos y un show infantil.

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Luz Fajardo, coordinadora del programa, explicó que se escogió a esta institución por ser una zona expulsora de niños, es decir, los padres enviaban a sus hijos a mendigar en las calles.

En esta escuela, facilitadores del Ministerio de Inclusión Social (MIES) y del Instituto de la Niñez y la Familia (INFA) trabajan desde hace dos meses en sensibilizar a los padres y maestros sobre la mendicidad.

El programa pretende erradicar de manera progresiva la mendicidad en las calles.

Lorena Chávez, coordinadora de protección especial del INFA, explicó que la intervención en las comunidades se ejecutó hace dos meses, donde se levantó un censo de las familias más pobres.

En las zonas identificadas como expulsores de mendicidad se trabajó en sensibilización, programas de educación, colonias vacacionales y festejos.

En el 2007 se atendió a 118.427 menores y sus familias de provincias como Cotopaxi, Bolívar, Tungurahua, Chimborazo, Pichincha, Imbabura, Guayas y Santa Elena. En el 2008 se atendió a 149.352 . En el 2009 se espera ayudar a 200 mil personas y se extendió el programa a Esmeraldas y Manabí. En total se aplica a quince provincias. Con esta intervención se bajó la mendicidad en un 70%, explicó.

Según Chávez, en este año  algunas personas hicieron paquetes de regalo especificando que era un niño de 3 años o de 5. Si era para una persona adulta mayor o discapacitada.

Aunque la funcionaria está consciente de que no todas las donaciones se aceptan porque unas serán vendidas en mercados de pulgas o en los monigotes de años viejos, cree que es un paso grande.

El programa lleva el nombre de un juego infantil: la rayuela, en donde todo lo que se consigue es paso a paso.

Programa: Ayuda
Cotopaxi
En esta provincia varias entidades públicas y privadas se unieron para participar en esta campaña a favor de los niños de las comunidades. Mónica Troya, directora provincial del MIES, señaló que desde hace varias semanas instalaron carpas y pese a que no consiguieron lo que aspiraban, sí tuvieron donativos que han permitido ayudar a los menores. En la provincia, como en años pasados, no se han visto indigentes por las calles.

Zamora Chinchipe
Los dos puntos de solidaridad ubicados en la ciudad de Zamora sí tuvieron la acogida de la gente que hizo llegar sus donativos, especialmente ropa, productos no perecibles, juguetes y caramelos, según indicaron directivos del MIES en la provincia.