El papa Benedicto XVI comparó el domingo los campos de exterminio nazis con “símbolos del infierno en la Tierra”, en el rezo del Ángelus en Castel Gandolfo, la residencia veraniega de los papas en los alrededores de Roma (Italia).

“Los campos de exterminio nazis, al igual que los otros, se pueden considerar como símbolos extremos del mal, del infierno que se abre en la Tierra cuando el hombre olvida a Dios y trata de sustituirle, usurpándole el derecho a decidir sobre el bien y el mal, a dar la vida y la muerte”, declaró el Papa.

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Benedicto XVI evocó en el marco del año sacerdotal a algunos santos celebrados estos días, incluidos dos 'mártires de la fe muertos en el campo de exterminio  de Auschwitz, Edith Stein y Massimiliano Kolbe.

“Desgraciadamente, este triste fenómeno no se limita a los campos de concentración nazis. Estos representan más bien el pico culminante de una realidad más amplia y difusa”, añadió el Papa, sin explicar de forma más detallada el objeto de su crítica.

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Denunció “las filosofías e ideologías, pero también cada vez más las formas de pensar y de actuar que exaltan la libertad como único principio del hombre, en alternativa a Dios, transformando de esta forma al hombre en Dios”.

El papa Benedicto XVI había provocado la polémica al atribuir la responsabilidad de los crímenes nazis a “un grupo de criminales” que utilizó al pueblo alemán “como un instrumento de su sed de destrucción y de poder”.

Vaticano desmiente versión
En su reciente viaje en Tierra Santa, en mayo pasado, el Vaticano desmintió que el papa Benedicto XVI hubiera formado parte de las juventudes hitlerianas como lo afirma una investigacion alemana.

La investigación, citada por la agencia de prensa religiosa católica francesa i-media, reveló que el futuro Papa entró en las juventudes hitlerianas, en contra de su voluntad, el día de su 14 cumpleaños.

Fue catalogado como “miembro obligado” (Zwangs-Hitlerjunge) y no como voluntario (Stamm-Hitlerjunge), señala el análisis.