Una luz tenue ilumina a Miguel Donoso Pareja. Su cabellera y barba plateadas dan cuenta de los 78 años del escritor más representativo de Guayaquil. Su voz es baja y su mano derecha atenaza el bastón como queriendo espantar al mal de Parkinson que lo afecta. De la pared cuelga –junto a otros cuadros– el  retrato que le hizo Alfredo Palacio, donde luce joven y sonriente.