Con Ratas, ratones, rateros se dio a conocer como guionista y director de cine en el Ecuador y en varios países del mundo. Incluso ganó premios por este largometraje.
Crónicas, su segunda producción, contó con la participación de actores internacionales. Sebastián Cordero, cineasta quiteño, se alista ahora para estrenar, a finales de año en España, la cinta Rabia, su tercera obra cinematográfica.
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En una entrevista con este Diario, comentó sobre sus aspiraciones, nuevos proyectos, su visión del cine ecuatoriano e incluso a lo que se dedica en su tiempo libre.
¿Usted imaginó que, entre los reconocimientos que ha recibido, la Comisión Episcopal de la Iglesia católica de Perú le entregara el premio a la Mejor Película por el contenido humano de Ratas, ratones, rateros?
Siempre es una sorpresa recibir un premio. Por un lado, sí le veo el contenido humano a la película y que le den ese premio para mí es muy halagador. Ahora, yo no creo en Dios y es una sorpresa que una organización católica le dé a la película un reconocimiento así, aunque premian los valores humanos (de la cinta).
¿Por qué no cree en Dios?
Porque me parece totalmente ilógico. No veo la necesidad de que exista un Dios, aunque nací en una familia católica. Respeto a cada quien con sus creencias, pero lo mío no va por ahí. Siento que creer en Dios es una decisión personal.
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¿Pensó en algún momento que Ratas... iba a pegar tan fuerte?
No, eso fue una gran sorpresa, yo solo pensaba en hacer la mejor película posible para que funcione aquí, afuera y en festivales. Era una película que yo quería ver en ese momento, quería que se haga aquí. Yo más bien tenía muchas dudas. Pensaba que el público se iba a cerrar (a esta propuesta), nunca imaginé que la iba a recibir de esa manera (tan bien).
El segundo de sus largometrajes, Crónicas, contó con actores internacionales y la participación de la productora Anhelo, de México. Se puede decir que la obra tuvo una visión internacional, ¿pero siente que esta tuvo la misma acogida, más, o no tanta como Ratas...?
Depende dónde. Aquí en Ecuador, Ratas... tuvo más acogida; en el extranjero, Crónicas tuvo mucho más que Ratas... Siento que Crónicas en muchos sentidos es una mejor película que Ratas..., es más lograda en cuanto a oficio, a la dirección de actores, a la cámara. Siento que tuve mucho más progreso con Crónicas.
¿Y cómo ve a Rabia, su tercer largometraje?
Siento que, como director, es donde mejor he estado. Que el trabajo conceptual de la película está funcionando muy bien; (la cinta) es bastante arriesgada, extraña en muchas cosas, es una película que por un lado entra en el género del suspenso, del thriller, del hecho de que hay una atención dramática muy fuerte durante toda la historia, pero al mismo tiempo es muy personal, muy íntima, de personajes muy solitarios, también de una historia de amor imposible...
¿Cuáles son sus aspiraciones con este largometraje?
Pues que se exhiba. Estoy por terminarlo. En agosto se va a hacer la mezcla de sonido y de ahí se estrenará primero en un festival que todavía no está definido cuál será.
¿Pero ya tiene idea en qué festival se planea estrenarlo?
La idea es que la película esté lista en septiembre próximo, entonces la tanda de festivales (en los que se puede presentar la obra) sería Venecia, San Sebastián, Toronto... Una vez que se la presente, ya se puede pensar en un estreno comercial.
¿Cuándo y dónde será el estreno de la cinta?
Aún no hay una fecha prevista, pero podría ser por diciembre, en el mejor de los casos. Definitivamente en España se va a estrenar la película, pero en las fechas ahí sí no puedo anticipar. Planteo estrenarla aquí en Ecuador luego de diciembre, puede que en España sea antes, puede que sea después, eso está por verse.
Según Richard Peña, director de programación del Lincoln Center, de Estados Unidos, el cine latinoamericano ha experimentado un renacimiento. ¿Usted coincide con él? ¿Cómo ve el cine nacional?
Yo creo que sí, creo que estamos en un momento superinteresante en el cine ecuatoriano. Creo que hay una diversidad gigantesca. En estos momentos hay proyectos que van desde Black mama o Impulso, hasta películas como Qué tan lejos, Esas no son penas. Creo que hay distintos estilos de narrativa, actorales. Hay buenas propuestas, muy interesantes, con unas películas que tal vez han pegado más que otras y se está produciendo más que nunca. De lo que sé, solo en este año se están realizando seis largometrajes en Ecuador.
¿Qué cree usted que le hace falta al cine ecuatoriano para proyectarse internacionalmente?
Creo que tener ambiciones más grandes, al país le falta tener más ambición. Algo que pasa mucho con el cine ecuatoriano es que la gente piensa más con mentalidad de director que de productor.
¿Cómo se puede manejar esta diferencia?
El director prácticamente siente que su trabajo ha terminado cuando culmina la grabación de la película y eso es más o menos la mitad del trabajo, de allí hay que moverse muchísimo. Ya con la película terminada, pensándolo fríamente, hay un producto que vender y que hay que hacer que el mundo lo vea.
¿Cuáles son los mercados más fuertes para el cine?
Primero, tanto como festival como mercado, Cannes siempre ha sido como el más importante. En Norteamérica están Toronto, Sundance. En Europa está Berlín, que funciona tanto a nivel crítico, o sea, como festival, como para poder distribuir una película. Es importante que el país vaya estableciendo su presencia en estos festivales, porque eso ayudará a mejorar nuestro cine.
¿Se siente comprometido con mejorar nuestro séptimo arte?
Creo que siempre hay el reto personal de seguir mejorando. Sí me siento comprometido con nuestro cine. Mi manera de mejorar el cine nacional es dándole más impulso a mi cine, comenzar por ahí.
¿Cómo visualiza al cine nacional dentro de unos 5 o 10 años?
Vamos a ver los resultados de los espacios que han dado, ya que hay varios proyectos interesantes que están en camino y se conocerán sus frutos.
¿Cuáles son los nuevos proyectos que ya están en marcha o a punto de concretarse?
Después de Rabia, ahora mismo voy a empezar un nuevo rodaje el otro mes. La película se llama Pescador.
¿En qué se basa esta cinta?
Está basada en una crónica que escribió el periodista Juan Andrade, acerca de un pueblo de pescadores donde llega un día un cargamento de cocaína, que llega con la marea...
¿Esa es la única novedad que tiene Sebastián hasta el momento o hay más?
Eso es lo inmediato. Proyectos hay muchos, pero todavía están en etapas muy tempranas que me obligan a no revelar.
¿A qué se dedica Sebastián cuando no está grabando?
A escuchar música, a la lectura y a pasar con la familia.
¿Se siente satisfecho?
Siempre me va a hacer falta ir más lejos. Hasta ahora estoy satisfecho, pero aún falta más.
Obra ‘quedada’
Uno de los proyectos más ambiciosos que tenía Cordero era Manhunt, cinta en la que participaría el actor Harrison Ford. “El proyecto se quedó.
Tenía mucho potencial, pero por razones de producción, Ford decidió salirse. Prefiero no entrar en detalles”. Por otra parte, planea celebrar los diez años del estreno de Ratas... “Se prevé publicar un libro con el guión de la cinta para fines de este año. Está planeado festejarlo con un concierto en Quito”, cuenta.
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Muy personal
Nombres: Juan Sebastián Cordero Espinosa.
Nacimiento: Quito, 23 de mayo de 1972.
Profesión: Estudió en la Universidad del Sur de California. Obtuvo el título de Bachelor of Fine Arts, en 1994.
Especialidad: Director y guionista de cine.
Obras: Ratas, ratones, rateros; Crónicas y Rabia.
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