El ex campeón del mundo de Fórmula 1, el finés Kimi Raikkonen, se quejó este martes de que la lluvia había dificultado su prueba con el nuevo monoplaza Ferrari F60, pero dijo que seguirá cumpliendo con su agotador programa de ensayos.

Por segundo día consecutivo, el nórdico salió a la pista del mítico circuito de Mugello, en las afueras de Florencia (Toscana, centro-norte de Italia), donde tuvo que vérselas con la lluvia mientras se adapta a los cambios en su monoplaza, fruto de la nueva reglamentación de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).

A pesar de las intemperies, el piloto mejoró su registro de la víspera en casi medio segundo, al lograr su mejor vuelta sobre 42 en 1min 33 seg 92/100.

"Siempre es agradable conducir un coche por primera vez. Lamentablemente, debido a las condiciones meteorológicas no pude exigirlo al límite, pero estas cosas pasan", dijo el campeón del mundo 2007.

Ferrari continuará mañana las pruebas del F60 con el brasileño Felipe Massa al volante.