Adolfo Olivares es un guayaquileño de 37 años que gusta de la pintura y para mantenerse atiende un local donde vende DVD de películas y los cuadros que colorea. No gana mucho y por eso, indica, ha sido demandado por no poder solventar los gastos de sus tres hijos.
Esto y la enfermedad en la piel de su madre Raquel, de 58 años, lo llevó a concursar en el programa ‘Noche de estrellas’, donde adoptó el nombre de Marc Anthony, el cantante de origen puertorriqueño a quien imita. Su esperanza es ganar los $ 10.000 en juego o quedar en el segundo o tercer puesto y llevarse $ 5.000 o $ 2.500.
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El espacio que Ecuavisa estrenó el pasado 9 de noviembre y transmite los domingos a las 20:30 para Guayaquil y 22:30 para Quito, es una franquicia holandesa de la empresa Endemol, cuyo formato lleva a sus realizadores a seleccionar mediante castings a personas dispuestas a imitar a su artista favorito. Llegó al Canal del Cerro por el éxito registrado en otros países. Jorge Guerrero, su director, dice que en la pantalla nacional ha registrado entre 13 y 15 puntos de rating.
En la práctica, el ‘Noche de estrellas’ ecuatoriano, marca que abrazará todos los realities o concursos que impulse Ecuavisa, se inició con quince participantes de los cuales se han eliminado cinco. Diana Andrade, Hilda Espinoza, Mirla Corral, Fernando Álvaro y Tito Proaño no pudieron copiar el registro vocal e interpretativo de Selena, Rocío Dúrcal, Miriam Hernández, Leonel (del dúo Sin Bandera) y Diego Torres.
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“Por ser un concurso de imitación, los participantes están conscientes de que deben acoger las características histriónicas, escénicas y artísticas del cantante imitado. La mayoría ha seguido de cerca a sus ídolos y participa para rendirles homenaje”, indica el director.
No todos los concursantes están de acuerdo en haber adoptado hasta el nombre de los artistas que caracterizan. A Jennifer Lozano, que imita a la colombiana Shakira, le molesta que le digan que es su doble.
Cuando se inscribió, dice, le preguntaron si cantaba como Shakira. Dijo que sí, pero aclaró que en nada se parecía a la intérprete de La tortura. “Ahora me piden que hasta mueva las caderas como ella”.
A Lozano también le indicaron que se “ocupara solo de la voz”, pero en el camino todo cambió. Bailar para ella es un trauma y como nunca estuvo inmersa en la música, recién al participar supo que requería de técnica para cantar como Shakira.“Hubiera preferido ser yo misma. Solo quería cantar. No me inscribí por el premio”, dice Lozano, de 22 años, estudiante de Ingeniería en Gestión Empresarial Internacional en la Espol, donde también labora.
“Solo quiero terminar el programa y continuar mi vida, porque hacer carrera musical en Ecuador no es fácil”, anota ella, mientras que Olivares opina que ‘Noche de estrellas’ es su catapulta hacia los escenarios.
Pero, Roberto Angelelli, que conduce el espacio con María Susana Cobos, explica que el fin no es crear cantantes.“Los ganadores no se convertirán en estrellas ni grabarán un CD”.
Guerrero considera que estar en el programa es ya una vitrina y cuenta que de los concursantes eliminados, Fernando Álvaro (que imitó a Leonel) ya ha tenido contratos artísticos. “Muchos empezaron imitando a sus ídolos y en el desarrollo de sus carreras adquirieron sus propios estilos musicales”.
Olivares se anota como ejemplo de esa evolución y dice disfrutar de ser comparado con Marc Anthony. No cree haber perdido identidad sino enfrentar un reto con sacrificio, pues ha debido bajar 20 libras “porque él es más delgado”.
No cree que debe ser un clon de Marc Anthony, pero como el jurado es exigente mira sus videos. “Es parte del proceso. Los sábados grabamos lo que se transmitirá el domingo y demostramos los avances logrados de modo independiente”.
Carlos Bedoya, de 49 años y hermano del fallecido presentador de televisión Marco Vinicio Bedoya, revela que para imitar al mexicano José José usa peluca, pero no le importa porque cantar es su vida. Como él, para Hipatia Loja emular a un artista es lo de menos porque siempre ha caracterizado en los escenarios a Ana Gabriel y ganado dinero. Ella, que es ama de casa y tiene un hijo de 2 años, asegura aprender con las críticas del jurado.
PANTALLA
OTROS PAÍSES
La franquicia del programa se ha producido en Inglaterra, Estados Unidos, España, Holanda y Venezuela, donde los concursantes exageraban las caracterizaciones físicas (con pelucas y prótesis).
CONTENIDO
La producción puede variar en forma (escenografía, diseños y animadores), pero el contenido, juego, sistema de valoración (50% jurado y 50% público mediante SMS) están reglamentados.