Con insultos, un grupo de estudiantes  pidió al Jefe de Estado que se vaya. 

Ayer, a su llegada al aula magna de la Universidad Católica, el presidente de la República, Rafael Correa, aseguró sentirse como en casa en el lugar donde cursó su carrera de Economía y fue líder estudiantil. Pero al final de su enlace radial 82, los aplausos y actos artísticos que lo recibieron fueron sustituidos por desmanes e insultos.

Los enfrentamientos entre los estudiantes que apoyan el proyecto de Constitución y los que lo rechazan, incluyeron, a más de empujones que fueron controlados por la Policía Nacional, insultos y lanzamiento de piedras y botellas en los exteriores del aula magna.

Con adhesivos del No pegados a su ropa y camisetas con frases como “Yo voto No ¿y usted?”,  unos 80 estudiantes quisieron llegar al sitio donde se encontraba el Presidente, pero fueron impedidos por un cordón policial.

Los desmanes se intensificaron cuando los gendarmes quisieron dispersar a los manifestantes porque  obstaculizaban la vía por la que debían salir los vehículos. Los efectivos usaron  sprays  en repetidas ocasiones para controlar a los estudiantes y permitir así el paso del carro que trasladaba al presidente Correa.

Publicidad

Luego de esto, los jóvenes corrieron hacia la puerta principal para ubicarse a los costados y desde allí proferir insultos al Mandatario.

Antes de abandonar el aula magna, Correa manifestó haberse enterado de la presencia de los manifestantes por lo que pidió a los estudiantes que lo apoyaban “díganles a esos majaderos que aprendan a hacer democracia”.

Durante su espacio radial, Correa se refirió a la imagen publicada por diario Hoy en la que se observa a menores de edad bailando con una joven  en un acto para promover el Sí.

El Jefe de Estado rechazó este tipo de eventos. “Ustedes saben que este no es nuestro estilo, lastimosamente tenemos decenas de grupos que nos apoyan y no podemos controlar a todos esos grupos”.

Sobre el caso de los cuatro jóvenes detenidos por hacer grafitis en Guayaquil, Correa se mostró agradecido con ellos por su apoyo pero señaló que esa no es la forma de hacerlo.

Los jóvenes quiteños permanecerán hasta el miércoles de la próxima semana en los calabozos de la Policía Metropolitana por pintar mensajes en contra del alcalde de la ciudad, Jaime Nebot, y del arzobispo de Guayaquil, monseñor Antonio Arregui, en la iglesia La Merced, el Municipio, entre otros edificios.

“Qué bueno que estemos en este Gobierno, porque si hubiera sido en la época de Febres-Cordero ya hubieran sido torturados y desaparecidos”, sostuvo Correa para luego confesar que es un grafitero frustrado por considerar esa actividad un arte. Sin embargo, recalcó que no por ello se puede atentar contra la propiedad privada.

También sostuvo que la derecha utiliza desde hace tiempo grafitis en su contra. “Hay uno muy chistoso que dice ‘Patiño y Correa quieren casarse, vota Sí’”, contó entre risas. “Yo también tengo ganas de pintar: Por nuestra unión de hecho vota sí. F: Lucio y Nebot”.