Se trata   del proyecto del historiador Julio Estrada Ycaza,  que ha sido continuado por dos mujeres: su hija, Cecilia Estrada,  y Antonieta Palacios.

El historiador guayaquileño Julio Estrada Ycaza tiene 15 años de fallecido y su obra inédita no ha dejado de editarse, en especial ese gran proyecto denominado Guía Histórica de Guayaquil. Este legado investigativo ha podido publicarse con periodicidad, por la iniciativa y el trabajo de dos mujeres que  estuvieron  cerca de él: su hija menor, Cecilia Estrada Solá, y la arquitecta Antonieta Palacios Jara, quien fue su asistente.

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Palacios recuerda que Estrada, de manera colateral a sus investigaciones, y por el inmenso cariño que le profesaba a su ciudad,   cada vez que hallaba información referente a esta   la almacenaba   en fichas. “En un primer  momento   fue para no perder  la  información y de repente tuvo  ese montón de fichas  que pensó que había   que hacer algo y surgió la  Guía Histórica de Guayaquil”, revela.

El historiador ideó  una publicación  que saldría   en tomos y por   orden alfabético, como un diccionario: de la A a la Z.  Él falleció   en 1993 y el proyecto quedó inconcluso. Su hija Cecilia, quien desde muy joven colaboró con él, decidió continuar el trabajo de su progenitor, como un homenaje al  historiador y para que la ciudad y el país tuvieran al alcance esa valiosa  información. No lo hizo sola, sino a dúo. Y su compañera de  labores  fue Palacios, la  arquitecta que  trabajó con su padre y que es una apasionada, como ella,  de la investigación histórica.   

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El tomo 5, que corresponde  a las letras H-I, se publicó recientemente, con auspicio del Municipio  de Guayaquil, Fadesa, Diario EL UNIVERSO, Ingenio San Carlos, Papelera Nacional, Soderal, Laboratorios ECU y Club de La Unión.   En este volumen consta   la historia  de los  hospitales y de las iglesias de la ciudad. La información abarca desde los orígenes de Guayaquil hasta las primeras décadas del siglo XX. Se complementa con fotografías, ilustraciones y mapas. Se puede conocer cómo se construyó  la Catedral y   pormenores del hospital que  ahora conocemos como  Luis Vernaza, pero que durante su existencia ha tenido diferentes nombres y ubicaciones.

Cecilia cuenta que en los   primeros  tomos  utilizaron estrictamente la información que dejó su padre. Luego, ellas fueron aportando con investigaciones. Haciendo hallazgos que han incorporado y han   enriquecido    el trabajo original.   Desde el tomo 4,  que estuvo dedicado a la I (Incendios),   incluyen  sus nombres como coeditoras.   “Metimos cuchara”, anota Cecilia,  sonriente.  

Sostiene que para trabajar se tratan de fijar plazos, pero a veces se les sale de las manos, “y ese es un problema  de ella”, indica, mientras  señala a Palacios. Se nota que cultivan  una buena amistad. “Se va a la biblioteca  y viene así (y dibuja con las  manos un gran volumen  de documentos). Pero los libros son más interesantes por la cantidad de cosas que ella descubre”, indica. No obstante, ambas investigadoras se lamentan de que la Guía Histórica de Guayaquil no sea conocida por un amplio público. Cecilia intuye que “le falta mercadeo”.

El tomo 5 está a la venta en la librería Mr. Books y también en las ventanillas del Municipio.   Ellas continúan trabajando.  Esperan poder completar un día este proyecto, esta Guía  que es como la  biblia de la ciudad y que es  para todos.

Coeditoras: Cecilia Estrada Solá y Antonieta Palacios Jara.
Título de la obra: Guía Histórica de Guayaquil,  tomo 5.
Género: Investigación histórica.
Páginas:  445.