Ahora   representa en el Ecuador al sello Anagrama, la mayoría de cuyos títulos  los distribuye directamente a las librerías.

El Círculo de Lectores se instaló en el Ecuador en 1977, con el objetivo, según dice su gerente general, Juan José Ortiz, de llevar lectura y entretenimiento a la población, y de ofrecerle un servicio puerta a puerta, sin que el cliente tenga que ir a una librería. Es una empresa que funciona como una especie de club. Al cliente lo llaman socio y paga una única membresía de $ 2,99, lo que le brinda la opción de que cada bimestre reciba una revista con la oferta librera de ese periodo, y seis al año.

Tras 30 años de trabajo en el Ecuador, el Círculo de Lectores  exhibe sus cifras: 85.000 socios a nivel nacional, de los cuales el 40% es de Guayaquil. Quinientos agentes (los que visitan al socio y le toman el pedido de los libros que desea adquirir), doscientos de los cuales se mueven en esta ciudad.

Ortiz comenta que una de las fortalezas de la empresa es llegar con su oferta editorial a todas las provincias, cantones y pueblos donde incluso no hay librerías. Es un servicio personalizado, a domicilio, destaca, y aclara que no por ello los costos aumentan. Resalta también el cuidado que ponen en las ediciones. “La mayoría son libros de lujo. Son libros para heredar”, indica.

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El catálogo de títulos es amplio: desde libros de cocina, decoración, humor, salud, esoterismo y educación sexual, hasta novelas históricas, literatura infantil y juvenil, ensayos y biografías. “Nuestro socio no es un ratón de librería, sino que espera que le llevemos el catálogo”, comenta. Pero también se puede comprar por internet, en:  www.circulodelectores.com.ec.

La mayoría de los títulos que en el Ecuador se ofertan, se los promueve igualmente en los Círculos de Lectores de Venezuela y Colombia, explica el gerente, pero cada país le pone al catálogo una cuota de autores nacionales.

Entre los planes próximos del Círculo de Lectores ecuatoriano está estructurar una serie de libros de autores locales. Ortiz nombra, por ejemplo, al escritor Carlos Carrión, con su novela  Quién me ayuda a matar a mi mujer. Recuerda que hace años, la colección Joyas de la Literatura Ecuatoriana fue un éxito. Comenta que el consejo asesor lo integran dos conocedores del libro y las letras: Hernán Rodríguez Castelo y Édgar Freire.

Según Ortiz, se puede llamar buen lector a alguien que consume doce títulos o más al año. “Nosotros esperamos que nuestros socios tengan a su alcance un libro bimestral. Que por cada catálogo realicen por lo menos un pedido”, anota.

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El Círculo de Lectores es el distribuidor en el país del sello Anagrama, que Ortiz considera es consumido por una élite cultural. Algunos títulos de este sello se ofrecen a través de la revista bimestral de la empresa.

Cita como ilustración la biografía  Che Guevara, una vida revolucionaria, del escritor y periodista Jon Lee Anderson. Pero la  mayoría se los comercializa directamente a las librerías para que estas a su vez puedan ofrecerlos a sus clientes. “Las librerías nos contactan y nosotros se los proporcionamos”, explica.

Adelanta que el Círculo de Lectores alista una serie de actividades para la Feria Internacional del Libro de Guayaquil, que se realizará el próximo julio. Estas estarán dedicadas sobre todo para los hijos de los socios. Es decir, para los pequeños lectores.

MÁS SOCIOS
Juan José Ortiz comenta que el Club de Lectores de Ecuador se ha impuesto la meta de llegar a tener 120.000 socios, y ser “el mejor club del mundo”. Ese título lo tiene por ahora el Círculo de Lectores de Croacia, con dos millones de socios.

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TÍTULOS
Entre los libros que actualmente se consiguen en el catálogo del Círculo de Lectores están la novela  La suma de los días, de Isabel Allende.