El alza es similar a la del 2006; para el cálculo se tomó en cuenta el costo de la canasta vital o de la pobreza.

El salario básico unificado que regirá este año para los trabajadores privados se incrementó de $ 160 a $ 170. La decisión fue adoptada ayer por el ministro saliente de Trabajo, José Serrano, ante el fracaso de las negociaciones entre delegados de los obreros y de los empleadores.

Las dos partes criticaron la decisión ministerial y anunciaron medidas.

El incremento beneficia a los trabajadores privados en general y a los públicos que están bajo el amparo del Código de Trabajo; según las cifras del Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos (INEC), en este grupo están 350.000 trabajadores.

Publicidad

La decisión fue adoptada una vez que los trabajadores y empleadores no llegaron a un acuerdo en torno al alza, en el marco del Consejo Nacional de Salarios (Conades), cuya última reunión se realizó el lunes pasado.

Serrano destacó que, pese a la falta de consensos, ambos sectores coincidieron en plantear un sistema progresivo de incremento para los próximos cinco a diez años.

Las diferencias estaban en las cifras, pues mientras los representantes de los trabajadores propusieron un alza de $ 21, los empleadores plantearon una elevación de $ 8.

Dentro del análisis técnico que efectuó el Ministerio para decidir el porcentaje de incremento, no se incorporó el factor de la progresividad, también respaldado inicialmente por el Gobierno. Tampoco se hizo una relación entre la inflación proyectada (2,9%) y el costo de la canasta básica familiar ($ 453,26).

El análisis “técnico y social” –dijo Serrano– se hizo en función del valor actual de la canasta vital o canasta de la pobreza, equivalente a $ 306,56; del salario básico unificado del 2006, que fue de $ 160; del ingreso mínimo mensual de una familia de cuatro perceptores, estimado en $ 298,76; de la inflación proyectada y del crecimiento económico del país (4,9%).

Así, según Serrano, el alza del salario básico en $ 10 representa además un incremento del ingreso mínimo mensual (familiar) a $ 308,67, “que supera por primera vez el valor de la canasta vital (o de la pobreza)”.

Publicidad

El Ministro saliente precisó que el acuerdo ministerial se ajusta al Código de Trabajo, por considerar la inflación proyectada (artículo 120) y al convenio 131 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ratificado por Ecuador, que en su artículo 3 señala que para determinar los salarios mínimos se deben considerar las necesidades de los trabajadores y sus familias, así como varios factores económicos.

El año pasado, el entonces ministro de Trabajo, Galo Chiriboga, dictó un acuerdo con un incremento similar ($ 10), con lo cual el gobierno de Alfredo Palacio suma un alza a la remuneración básica unificada de $ 20.

REACCIONES
El incremento  es ilegal. Se está sentando un precedente negativo. El Código de Trabajo establece un límite que le corresponde respetar al Ministro, que no le permite rebasar el margen de la inflación proyectada. Con la decisión de subir  $ 10  al salario, se está atentando a esas disposiciones, como se hizo el año pasado. El sector privado se reunirá  a más tardar la próxima semana para analizar la decisión del incremento y asumir una posición unificada. Plantearemos una demanda, en defensa de la seguridad jurídica.

Pablo Dávila,
representante de los empleadores ante el Conades.

Vemos que  la decisión del Ministro no ha recogido la propuesta de los trabajadores. Una vez más se demuestra que es un Ministro que representa a los empresarios. El alza determinada no representa ni el valor de la canasta básica ni de la  vital, con lo cual se ha producido un congelamiento salarial. Este tema no está cerrado. Hemos tenido acercamientos con el nuevo ministro de Trabajo, Antonio Gagliardo, y tenemos la confianza de que hará respetar los derechos de los trabajadores. El 25 haremos una movilización.

José Chusín,
Delegado de los trabajadores al Conades.