“Hoy yo cocino para mi mami”,  fue una de las últimas frases que recuerda la familia del subteniente de policía Jorge Luis Aguirre Castillo, cuando  los visitó por última vez el Día de la Madre,  el 14 de mayo pasado.

Aguirre, de 24 años, se desempeñaba como Jefe del Destacamento de Policía de Pedro Carbo, hacía quince días. Murió el lunes pasado durante un enfrentamiento con  delincuentes que asaltaron la agencia del Banco Nacional de Fomento de esa localidad. Su cuerpo fue sepultado  en la bóveda 62 del cementerio de su tierra natal.

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Luego de llevarse más de $ 14 mil y herir a tres personas, los delincuentes huyeron por la carretera que conduce a la parroquia Guale,  cantón Paján, en  Manabí.

Se embarcaron en una camioneta Toyota Stout blanca, con balde de madera y lanzaron miguelitos a la vía con lo que inmovilizaron a  dos patrullas. Aguirre se subió a   una camioneta Nissan Frontier doble cabina, color plata, y los persiguió con otro compañero.

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Policías y delincuentes pasaron por  las parroquias El Valle de la Virgen, Guale y Lascano, a las que únicamente se llega en verano por una vía lastrada, subiendo y bajando cerros.

“Pasaron haciendo de la mano, nosotros no imaginamos que se trataba de gente peligrosa hasta que vimos  como diez carros de la policía”, comenta una moradora de Lascano.

En el sector  El Porvenir se produjo el enfrentamiento. “Los ladrones iban huyendo cuando vieron que solo venía un carro siguiéndolos, entonces dieron la vuelta y empezaron a dispararle”, comenta una pareja, tres días después del hecho, al señalar los lugares  de la carretera donde murieron el oficial y uno de los más buscados, Jesús Guzmán Piguave, que escapó de la Penitenciaría del Litoral, en marzo pasado.

La camioneta Frontier recibió 12 disparos, tres de ellos en el asiento del copiloto (uno en el respaldar de la cabeza,  otro por el lado del hombro derecho y en el centro). Los delincuentes huyeron, dejaron  la otra camioneta cerca del recinto Las Mercedes, ubicado a 15 minutos del cantón Olmedo (Manabí) e ingresaron al monte.

El operativo policial en el que participaron unas 50 personas se realizó hasta la noche del lunes y se retomó el martes, cuando capturaron a Hernán Cabezas Arce, otro de los delincuentes. El destacamento de Policía de  Daule y la Policía Rural de Manabí  investigan el paradero de los  ladrones.

El sepelio de  Aguirre Castillo se realizó el miércoles anterior en Pimampiro (Imbabura), donde nació.

Sus padres, Jorge Iván Aguirre y Maritza Castillo, y sus cinco hermanos lo recuerdan con orgullo. “Mi hijo siempre estaba orgulloso de su profesión. Él era muy valiente y decía que defendería hasta con su vida la seguridad  de los ciudadanos”, comenta su padre, un capitán retirado de la Fuerza Aérea.

El Día de las Madres pasado, Jorge Luis llegó a Pimampiro y se reunió con toda la familia para preparar el almuerzo y homenajear a su progenitora. 

“Aquel día mi ñaño vino y dijo: hoy yo cocino para mi mami”, recuerda su hermana Maritza.

En la noche retornó a Pedro Carbo. Al despedirse, su familia lo invitó para que regresara  para las fiestas de la ciudad (entre el 21 y 28 de mayo), y él  respondió: “Si es que estoy vivo vengo”.

DESPEDIDA

SEPELIO
El día del sepelio, la iglesia y el cementerio quedaron cortos para acoger a toda la población que llegó a despedir al primer oficial de Policía, en la historia de Pimampiro, que murió en servicio.

En la sala de la casa de la familia Aguirre Castillo la bandera nacional, el sable oficial, la gorra  de policía y las fotos de graduación son objetos  que se guardarán, para recordar al subteniente Jorge Aguirre.

PROFESIÓN
En apenas cuatro años de profesión Jorge Luis Aguirre  prestó sus servicios en Daule, La Florida, en la Penitenciaría del Litoral, en el Regimiento Quito y en Pedro Carbo. Cientos de llamadas telefónicas con notas de condolencia desde diferentes provincias del Ecuador y otros países como España y Estados Unidos, han recibido sus familiares, luego de su fallecimiento.